El Jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, ha pedido al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a que actúe con «terminación, coraje y valentía» y acepte debatir en el Congreso su propuesta independentista. «Nadie entendería, cuando se habla de la unidad de España, no haya ese debate con 350 testigos, en el que se pueda debatir y con los españoles viéndolo por la televisisión».

Ha subrayado que el suyo no es más que un voto de entre los 350 que componen la Cámara Baja y que si no acude a la misma «¿se va a saltar la voluntad del Congreso?».

Rajoy, en una comparecencia ante la prensa tras la reunión de comité ejecutivo de su partido, ha incidido de manera especial en la cuestión catalana tras conocerse hoy el contenido de la Ley de Desconexión, que publica El País. Buena parte de su intervención en el comité y luego ante los periodistas, ha girado en torno a la advertencia de que «el señor Puigdemont pretende hacer una ruptura de España en 24 horas, aprobar lo que ellos llaman una Constitución de Cataluña». «En 24 horas va a entrar un disparate jurídico, político y social». «Es intolerable el chantaje que se ha puesto encima de la mesa», ha rematado.

Es difícil encontrar un precedente tan antidemocratico», dice Rajoy

Para el jefe del Ejecutivo «es difícil encontrar un precedente tan antidemocratico», al tiempo que ha augurado que esta supuesta ley «no va a entrar en vigor y la soberanía nacional va a seguir siéndolo». Espera Rajoy contar en esta defensa con el apoyo Pedro Sánchez puesto que entiende que los PSOE seguirá «en la defensa de la unidad de España y de la soberanía nacional».

Tras eludir la pregunta sobre si tiene previsto hablar con el presidente de la Generalitat, ha subrayado que el ordago indepentendista no es contra el gobierno del PP, sino que lo que hace es «amenazar y chantajear al Estado, a la democracia y a los españoles». Tras 500 años de convivencia compartida, «pertenece liquidar un estado nacional por que sí». Esta misma tarde, Puigdemont ofrecerá en el ayuntamiento de Madrid su controvertida conferencia sobre el futuro estado catalán y una oferta de diálogo que, de no aceptarse, derivará en esa ley de desconexión unilateral que mantenía en secreto.