Quedó fuera del documento, no del espíritu del acuerdo. Lo hizo con categoría de compromiso y por ahora parece que se está cumpliendo. Tras la rúbrica del acuerdo presupuestario entre el PNV y el PP en materia de Cupo primero y de compromisos en forma de Tren de Alta Velocidad, inversiones en infraestructuras o actuaciones de otro tipo, después -por un montante total de 5.000 millones de euros- ambas formaciones, ambos gobiernos, han activado ya la segunda fase. Las conversaciones sobre dos de las materias históricamente reclamadas por el Gobierno vasco y el PNV e históricamente negadas por los Gobiernos del Estado ya están sobre la mesa: Prisiones y Régimen Económico de la Seguridad Social.

La secretaria General del PSE, Idoia Mendia ha confirmado esta mañana que “se está empezando a hablar” entre ambos gobiernos sobre la cesión de competencias en estas dos materias. Dos cuestiones, la gestión de las prisiones en Euskadi y el régimen Económico de la Seguridad Social que PNV y PSE fijan como prioridades en su acuerdo de Gobierno y que inicialmente quedaron fuera de la negociación presupuestaria que permitirá a Rajoy sacar adelante sus presupuestos de 2017.

Desde el PSE se asegura que la cesión del Régimen Económico de la Seguridad Social se haría «sin tocar la caja única»

Tras el acuerdo ambas partes reconocieron que se había despejado de modo muy notable el canal que hasta entonces complicaba la comunicación y que el clima favorable alcanzado facilitaría poder abordar otras cuestiones. Entre ellas se incluían las cárceles y la Seguridad Social. Mendia ha señalado que las conversaciones que se mantiene para la transferencia de estas dos competencias no pretenden sino cumplir con un compromiso recogido en el Estatuto de Gernika. Respecto al régimen económico de la Seguridad Social ha reiterado que la fórmula que se contempla prevé “que no se toque la caja única”.

La sintonía entre el PP y el PNV se ha consolidado en los últimos días y en especial tras la forma del acuerdo presupuestario tanto en Madrid como en el País Vasco que han permitido a Urkullu aprobar sus cuentas y a Rajoy estar a punto de hacerlo. La premura del calendario obliga a mantener abierto el canal de negociación ya que en breve el Ejecutivo del PP tendrá que comenzar a buscar aliados para aprobar el techo de gasto para el próximo año 2018 y a medio plazo comenzar a elaborar un nuevo proyecto presupuestario.

Política penitenciaria

En el caso de la negociación en materia de prisiones, por ahora se limita a la gestión de los centros penitenciarios ubicados en Euskadi. En este sentido se incluye en la negociación poder desbloquear algunos proyectos como la construcción de una nueva prisión en San Sebastián, proyecto que se encuentra paralizado. En este punto, los acuerdos en ningún caso pasan, por ahora, por ceder o modificar la política penitenciaria actual, si bien no se descarta que a medio plazo también se puedan dar pasos en este punto.

Desde el PNV no ocultan que en “altas esferas” del ejecutivo del PP incluso se comienzan a escuchar voces partidarias de dar pasos en esta materia para poder abordar una nueva fase en lo relativo a la política penitenciaria relativa a los presos de ETA. El PNV y el Gobierno Vasco, incluso el PSE, han defendido que se den pasos y se erradique la política de dispersión que ahora se aplica a los etarras encarcelados.

Actualmente en Euskadi ya se gestiona una parte de la política penitenciaria, la relativa a los presos que se encuentran en régimen de tercer grado. Una situación penal a la que podrían optar muchos presos de ETA en los próximos meses cuando concluya el proceso interno que están llevando a cabo y que contempla que de modo individual cada reo pueda acogerse a beneficios penitenciarios, como los cambios de grado.

En el PNV aseguran que en «altas esferas» del Gobierno ya se contempla abordar un cambio en la policía penitenciaria

La otra asignatura pendiente es la renovación de la Ley Quinquenal del Cupo. El compromiso adquirido debe ser ahora materializado no sólo en una nueva ley, que fijará en 1.300 millones el cupo base de cálculo hasta 2021, así como la fórmula de cálculo del Cupo que pagará el País vasco los próximo cinco años, sino en nuevos compromisos para que sea aprobada. El plazo que manejan ambas Administraciones pasa por poder dar luz verde a la nueva ley que releve a la de 2007, prorrogada desde 2011. Para ello será necesario contar con más apoyo que el PP y el PNV.

Los socialistas vascos confían en que el PSOE respalde la nueva Ley Quinquenal vasca. Mendia ha asegurado esta mañana que está convencida de que el nuevo secretario general, Pedro Sánchez, no se opondrá . “Pedro conoce muy bien la política vasca, el Cupo y el Concierto. Me sentaré con él y le explicaré la necesidad que tenemos de aprobar la nueva ley”, ha señalado hoy Mendia: “El Cupo es algo que está en la constitución y que se tiene que respetar. También reclamo para el resto de Comunidades Autónomas una financiación justa”.

Por su parte, el Consejero de Economía del Gobierno Vasco, Pedro Azpiazu, ha estado hoy en Madrid explicando las condiciones con las que se aprobó la liquidación del Cupo pendiente desde 2007, y según la cual el Estado devolverá a Euskadi 1.400 millones de euros. Azpiazu ha recordado que lo que se ha hecho “sólo es aplicar la ley, aquí no hay trampa”. Ha critica a los “supuestos expertos” que dicen conocer las condiciones del Cupo y que lo califican de privilegio. En su opinión “o no son expertos o no conocen las condiciones del acuerdo, lo que se ha hecho es conforme a la legalidad”.