“Humillante”. Así consideran fuentes policiales el trato que la Policía británica está dispensando a la familia de Ignacio Echeverría, el madrileño residente en Londres que se encuentra desaparecido tras los atentados terroristas del pasado sábado, al no ofrecerles información casi tres días después que les permita saber si es uno de los fallecidos o continúa con vida. Según ha indicado su hermano Joaquín esta tarde en Facebook, las autoridades británicas les han dicho que necesitarán aún entre 24 y 48 horas.

El malestar en el departamento que dirige Juan Ignacio Zoido crece conforme avanzan las horas y no sólo siguen sin recibir información sino que tampoco tienen permiso para visitar los hospitales. Una hermana de Echeverría vive también en Londres y podría identificar el cadáver de Ignacio -éste tiene dos rasgos físicos característicos: los incisivos centrales algo separados y una cicatriz en la parte superior de la nariz, a la altura del entrecejo- en el caso de que hubiera fallecido por las heridas sufridas después de que uno de los terroristas lo hubiera apuñalado tras salir al rescate de una mujer en el puente de Londres cuando regresaba de patinar en un parque. A aquélla no le han dejado visitar los centros sanitarios, lo que habría permitido confirmar con seguridad si es uno de los heridos o forma parte del listado de fallecidos.

“La familia está siendo maltratada, esto es más propio de un país tercermundista o totalitario que de una nación como el Reino Unido”, lamentan las fuentes policiales consultadas por este diario, que subrayan la “incapacidad” que está demostrando la policía. La prueba más palpable, subrayan las fuentes, es que las 12 personas que fueron detenidas tras los atentados han quedado en libertad.

Un portavoz oficial de Interior ha dicho que están “muy cerca” de la familia en estos momentos de incertidumbre y ha recordado que Reino Unido tiene sus propios protocolos de identificación.

Esto es más propio de un país tercermundista o totalitario que de una nación como Reino Unido”, dicen las fuentes

El protocolo de identificación de la policía británica se basa tanto en las huellas dactilares como la prueba de ADN, ya requeridas al Ministerio del Interior entre el lunes y el martes. Las fuentes consultadas no tienen dudas de que en la tardanza está influyendo el clima preelectoral, que habría llevado a las autoridades a extremar los protocolos para evitar eventuales críticas.

Estas circunstancias han hecho que en el Ministerio del Interior aumente ligeramente la esperanza de que Ignacio Echeverría no sea uno de los fallecidos y, por el contrario, sea uno de los heridos que se encuentra en alguno de los hospitales a los que no dejan acceder ni a las autoridades consulares ni a sus propios familiares.

Críticas a Theresa May

Sea como fuere, los resultados siguen sin llegar. Hasta el momento tan sólo se ha conocido la identificación de la canadiense Christine Archibald, que fue arrollada por la furgoneta de los terroristas en el puente de Londres. La prensa británica también ha desvelado que la enfermera australiana Kirsty Boden es otra de las víctimas confirmadas.

No sólo las autoridades españolas. La familia Echeverría, que ha viajado ya a la capital del Reino Unido para seguir de cerca las noticias sobre el paradero, ha expresado su malestar y ha acusado a la primera ministra británica, Theresa May, de causarles “una agonía innecesaria”, según El Confidencial.

Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, Ignacio Echeverría Miralles de Imperial trabaja como analista de prevención de blanqueo de capitales en HSBC en Londres. Con anterioridad, entre julio de 2012 y julio de 2015, el desaparecido español trabajó para Aresbank, banco especializado en la financiación del comercio exterior con países árabes al que llegó tras haber ejercido como abogado en banca y bufetes y como técnico de comercio exterior en España, Alemania y Bélgica.

Encontrado el desaparecido francés

Ignacio Echeverría no es el único ciudadano europeo desaparecido en Londres tras los ataques del sábado. A última hora del martes, la policía metropolitana sacó del río Támesis un cuerpo sin vida e informó a la familia del francés Xavier Thomas de que podría tratarse de él, según ha adelantado el diario Telegraph.