No se presentan las cosas a fáciles para el PP de cara a la comisión parlamentaria que debatirá sobre su presunta financiación ilegal. PSOE, Podemos y Ciudadanos se han «conjurado», -siguiendo la terminología de Rafa Hernando-, para poner en marcha una comisión sin márgenes temporales así como un orden de comparecencias que inauguraría el ex tesorero popular Luis Bárcenas y cerraría el líder del PP y presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Ninguna de las dos cuestiones son baladís. La comisión podría extender sus trabajos al comienzo de los tiempos, esto es, investigar las cuentas del PP , antes AP, de la época de Fraga hasta nuestros días, además de alargar sus trabajos sine die, meses y meses, quizá años, con la comisión abierta en canal. Así, la oposición, mantendrá «vivo» el asunto todo el tiempo que desee.

El PP no descarta acabar pidiendo amparo al Constitucional

Los tres partidos de la oposición se han presentado a la reunión preparatoria de la mesa de la comisión, que se ha celebrado la tarde de este martes, con un acuerdo cerrado que los populares, en minoría, no van a poder frenar salvo que acaben en el Constitucional, cosa que no descartan. Primero agotarán la vía de la mesa del Congreso, donde tampoco tienen mayoría;  luego la de los tribunales y pueden acabar ante el TC por considerar que se les esta haciendo «una causa general para hacernos daño por razones electorales», según ha afirmado el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo.

Por lo pronto, los populares han exigido que se reclame un informe jurídico de la Cámara para saber si es posible poner en marcha una comisión sin ningún tipo de limite temporal, ni en cuanto a contenido o duración. Pero la oposición no está dispuesta a aceptar lo que consideran «maniobras dilatorias» del PP en la petición de informes técnicos antes de que los trabajos echen a andar y, mucho menos, asumir que el marco temporal de esos trabajos arranque en 2015, tal y como pretende el partido en el Gobierno.

A Bárcenas le seguirán el resto de los tesoreros imputados

Asimismo, el PSOE ha cambiado de criterio al preterir la futura comparecencia de Mariano Rajoy al final, ya que defendía hasta la semana pasada que fuera el primero en hacerlo, y arrancar con la presencia del ex tesorero Luis Bárcenas, que poco o nada dirá ante sus señorías habida cuenta de que se encuentra inmerso en un proceso penal. Lo mas probable que es que mantenga silencio para no afectar a su estrategia de defensa. Tras la comparecencia de Bárcenas, vendrán la de la actual tesorera, Carmen Navarro, a la que seguirán Ángel Sánchís, Cristóbal Páez y Rosendo Naseiro, la mayoría de ellos, salvo Navarro, imputados por la Gürtel

El portavoz del grupo Popular, Rafa Hernando, ha denunciado la existencia, a su juicio, de una «conjura para linchar a un partido político y taparse entre ellos». Incluso se ha atrevido a vaticinar cuáles serán las conclusiones de unos trabajos dominados por la mayoría de la oposición, esto es, «que el PP es corrupto y que se disuelva. Es lo que muchos querrían, que no existiera», ha sentenciado Hernando, todo ello en el mismo día en que se ha conocido que la preocupación por la corrupción alcanza cuotas históricas, según el último sondeo del CIS.

Comisión en el Senado

La intención del PP es que la comisión, que pactó con Ciudadanos en el acuerdo de investidura de Rajoy, analice en general la contabilidad de todos los partidos, por entender que su redactado «no es excluyente». Para contrarrestar esta andanada, ha impulsado la puesta en marcha de la comisión en el Senado, donde tienen previsto  pedir la comparecencia del resto de los líderes políticos nacionales como Pedro Sánchez, Albert Rivera y Pablo Igleias, pero también otros regionales como la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz.