La selección de fútbol de Arabia Saudí se ha negado este jueves a guardar un minuto de silencio por las víctimas del atentado de Londres, antes del partido que les enfrentaba en Adelaida a la selección de Australia.

El suceso ha provocado la indignación del público, que ha comprobado como, mientras los jugadores australianos se abrazaban en el centro del campo en recuerdo de las ocho víctimas mortales de los atentados del pasado sábado, dos de ellas australianas, los jugadores sauditas corrían por el campo hacia sus posiciones, sin respetar el minuto de silencio establecido por la FIFA y la Federación Australiana de Fútbol.

Los jugadores del banquillo saudí tampoco se han puesto en pie y han permanecido sentados durante el minuto de silencio. La federación árabe explicó a la australiana que la tradición “no encaja en la cultura saudí” y que por tanto no iban a respetar el protocolo, habitual en el mundo del deporte.

“Tanto la AFC como la delegación saudí acordaron que se celebrara el minuto de silencio. Después, la Federación Australiana de Fútbol fue informada por representantes de la selección de Arabia Saudí de que la tradición no encajaba en la cultura saudí y que se moverían hacia su lado del campo, respetando la costumbre pero ocupando sus posiciones”, explicó un portavoz de la selección australiana, según recoge la prensa local.

El gesto llega apenas 48 horas después de que Arabia Saudí liderase el boicot de los países del golfo contra Qatar por, según la explicación oficial, financiar al terrorismo yihadista a través del pago de rescates. Las acusaciones de apoyo al yihadismo son cruzadas en la zona. Ayer mismo, tras el atentado del Estado Islámico que acabó con la vida de 12 personas en Teherán, la Guardia Revolucionaria Iraní acusó al régimen de Riad de estar detrás de la planificación de los ataques.

El partido, de clasificación para el Mundial de Rusia 2018, se celebró a las 12 del mediodía, hora española, y terminó con victoria de Australia por 3 goles a 2. La selección saudita la entrena el holandés Bert van Marwijk.