La portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, ha arrancado su andanada desde el minuto cero: mediocres, franquistas, machistas, obsesionados por borrar la historia democrática del país, proyecto servil a las élites económicas, grotescos… Dice Montero que “España está harta de que ustedes les roben”, en alusión a los populares y recordado que el PP tiene más imputados en sus filas “que diputados y senadores”.

“Se creen sus propias mentiras. Consideran que no hay ninguna razón para que España deje de confiar en ustedes”, ha agregado la portavoz a quien corresponde, en principio, el papel crítico frente al más institucional que pretende el aspirante a presidente, Pablo Iglesias, en esta moción de censura que se debate hoy y mañana en el Congreso de los Diputados. El PP, a su juicio, “quiere normalizar la corrupción” y ha llevado a España a una situación de “emergencia democrática”, un país “que creen de su propiedad”.

“Basta ya de corrupción, su tiempo se ha acabado”

“Basta ya de corrupción, su tiempo se ha acabado, forman parte del pasado ante una España que está pidiendo paso”, ha agregado entre los aplausos de los suyos. Equiparándose poco menos a Rosa Parks, la afroamericana que se negó a  ceder su asiento a un blanco en el autobús en los años de la segregación racial en Estados Unidos, cree que si alguien sabe plantar cara “son las mujeres”, en una moción que ha calificado de feminista.

Tras afirmar que el PP “va a la deriva”, ha ironizado sobre el hecho de que la moción sea un martes 13, el mismo número de la calle Génova donde se encuentra “la sede de la corrupción”, esto  es, el cuartel general de los populares. De hecho, la corrupción ha sido el eje principal de su intervención, comparando a la familia popular con Los Soprano o el Padrino. Ha llegado hasta arremeter contra Rodolfo Martín Villa a quien atribuye “la matanza de Vitoria” en su calidad de ministro del Interior en aquella época, en 1976.

“La gente ya no tiene miedo y no acepta sus mentiras”

Entre aplausos de los suyos y tras afirmar que “la gente ya no tiene miedo y no acepta sus mentiras”, ha apelado a que lo que tiene que hacer “un patriota” es trabajar “para echarlos a ustedes”. Tras enumerar los casos de corrupción por orden alfabético -minuto y medio le ha llevado- , salvo Gürtel, Púnica y Lezo que han encabezado el ranking, les ha sugerido usar el dinero de sus últimas campañas electorales “para devolver lo robado, hasta el último céntimo”. Eso sí, ha tardado más de media hora en sacar el eslogan de la “trama”.

Dice Montero que la riqueza “no circula porque se queda en Pánama en beneficio de las clases extractivas” y que ser rico en España “es muy barato, aunque se tenga el dinero en Suiza” en alusión a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro que el Tribunal Constitucional ha tirado abajo.

No se han escapado del escrutinio de Montero las grandes constructoras del país, muchas de ellas con directivos imputados en los más importantes casos de corrupción que se investigan en los tribunales. Ha sacado a colación incluso el nombre de Ignacio López Hierro, esposo de la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal.

“Sí les gustan las nacionalizaciones de los rojos y masones si se trata de salvar a las instituciones financieras”, “han puesto en peligro la labor de los fotógrafos”, “han acabado con la universalidad de la sanidad”, “se siguen produciendo desalojos forzosos”, “han vaciado la hucha de las pensiones”, “su patria no es España, su patria es Panamá”, “pusieron al frente de la economía de este país a un delincuente económico”en alusión a Rodrigo Rato, “son ustedes una organización criminal”, en fin, Montero ha ido enlazando una retahíla de duras críticas en un largo y exhaustivo discurso donde ha desmenuzado uno a uno los casos de corrupción.

Hasta ha llegado a recomendar al presidente del Gobierno que retire el teléfono móvil al ministro de Justicia, Rafael Catalá, por sus sms con el imputado Ignacio González, sin dejar de arremeter contra los nombramientos de la Fiscalía General y de la Anticorrupción. Y ya de paso, hasta ha sacado a Carrero Blanco a pasear.

La crisis de Cataluña es responsabilidad del PP “porque no quieren que decidan los  ciudadanos pero sí los buitres financieros”, momento en que se ha levantado de su escaño el diputado de ERC Gabriel Rufián para dejar ver una camiseta a favor del referéndum ilegal. Para ello ha echado mano de eso tan manido de que “este es un país plurinacional, país de países”, aunque no se ha referido a la decisión de los anticapitalistas de Podemos de apoyar la consulta unilateral contra el criterio de la propia dirección podemita.