El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha enviado este viernes una carta a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, en la que pide acudir al Congreso para explicar las razones del referéndum. «Me parece importante que todos los diputados del Congreso puedan escuchar las razones por las cuales hemos llegado hasta aquí», escribe el presidente de la Generalitat en la misiva, adelantada por El Periódico.

En el escrito, Puigdemont se refiere a las demandas «mayoritarias» de las sociedad catalana y hace notar que estas «aspiraciones» siempre han sido «rechazadas, recortadas o incumplidas, ya sea en la Cámara que usted preside o en el seno del Gobierno español». Una reflexión con la que el presidente catalán argumenta habitualmente su negativa a dejar que se vote en las Cortes la petición de un referéndum de independencia, petición que sería ampliamente derrotada.

«En consecuencia, no parece razonable volver a formular propuestas que están destinadas a correr la misma suerte», continúa Puigdemont, que subraya la necesidad de explicar las razones por las que la Generalitat «solicitó dialogar sobre la propuesta de referéndum con el Gobierno español». El presidente catalán se muestra convencido además de que «un debate de esta trascendencia es necesario y se ajusta a lo que los ciudadanos esperan de sus instituciones de representación» y concluye poniéndose «a disposición» de la presidenta del Congreso «para que ese debate pueda celebrarse lo más pronto posible».

Puigdemont responde así a la invitación lanzada hace tres semanas por la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, para que presentara ante las Cortes, sede de la soberanía nacional, su propuesta de ruptura. Una invitación en la que el gobierno de JxS siempre ha visto un intento de llevar a Puigdemont por la «vía Ibarretxe», es decir, una iniciativa que el Congreso de los Diputados rechace no sólo con los votos del PP, sino con la amplia mayoría que conforman populares, socialistas y ahora C’s.

No se descarta reclamar un informe jurídico sobre el encaje reglamentario de un formato que no está contemplado

Tras el rechazo inicial a la invitación del Gobierno, el propio presidente catalán anunció el pasado lunes que aceptaba el envite, pero con sus condiciones. Puigdemont avanzó que remitiría una carta a Ana Pastor para pedir intervenir en el Congreso de los Diputados pero el único ámbito en el que aceptará votaciones al respecto es en el Parlament, donde dispone de mayoría. A pesar de esta premisa, el ministro portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, ha calificado de «bueno» que el presidente catalán acepte ir a la Cámara Baja, pero que será ésta la que establezca el modelo de comparecencia, informa Efe.

Fuentes de la Presidencia del Congreso no han tenido acceso al contenido de la misiva que, en caso de haber llegado ya al registro, no estaría hasta el lunes sobre la mesa de Ana Pastor. Señalan que quizá sea necesario solicitar un informe jurídico a los letrados para que estudien el encaje reglamentario de esa comparecencia que, en principio, no está contemplada en las normas internas de la Cámara.

El Gobierno: no obstaculizar la votación

El Gobierno ha valorado hoy «la rectificación» del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que ha pedido ahora ir al Congreso a explicar su propuesta de referéndum, pero le advierte de que no puede condicionar ningún formato parlamentario de su comparecencia ni poner obstáculos a que se vote.

El Ejecutivo hace estas consideraciones en un comunicado después de que Puigdemont enviara hoy una carta a la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor, en la que le solicita celebrar un debate en el Congreso sobre el referéndum unilateral que quiere convocar para el 1 de octubre pero sin someter a votación ninguna propuesta concreta.

«El Gobierno entiende que el señor Puigdemont no puede condicionar ningún formato parlamentario relativo a su comparecencia, que corresponde decidir a la Cámara, y mucho menos poner obstáculos a que el Congreso dé su opinión a través de una votación parlamentaria», subraya el comunicado del Ejecutivo, que ve una «rectificación» en la posición de Puigdemont.

Al respecto, recalca que las votaciones son precisamente la forma en la que los legítimos representantes de la soberanía nacional expresan su posición política sobre los asuntos que afectan al conjunto del pueblo español.

El comunicado del Gobierno señala que una vez que la Generalitat de Cataluña ha hecho pública la carta dirigida a la presidenta del Congreso, el Ejecutivo, que recuerda que propuso en su día tal iniciativa, «no puede sino valorar la rectificación de la negativa inicial del presidente de la Generalitat».

«El Gobierno recuerda que esta rectificación se produce una semana después de anunciar la fecha y la pregunta del referéndum unilateral que el Gobierno catalán ha decidido celebrar el 1 de octubre», añade.

Y prosigue: «Tan errática postura nos lleva a insistir en que el señor Puigdemont debe explicar en el Parlamento la vía unilateral que ha escogido, así como el contenido de la llamada Ley de Transitoriedad en la que están trabajando, y todas y cada una de las decisiones que piensa adoptar si el Estado no se aviene a cumplir sus exigencias».

Pero es a continuación cuando recalca que Puigdemont no puede condicionar su comparecencia ni debe obstaculizar que se vote.