El piloto del helicóptero que este martes ha llevado lo que Nicolás Maduro ha calificado como un «ataque terrorista contra la sede del Tribunal Supremo de Justicia» en la capital de Venezuela, Caracas, ha asegurado que ha actuado para «restablecer el orden constitucional» en el país y ha exigido la renuncia del presidente y la convocatoria de nuevas elecciones.

Óscar Pérez, que en su cuenta de Instagram se presenta como investigador del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CIPC) y piloto de aeronaves, ha colgado una serie de vídeos en esta red social en los que lee un comunicado reivindicando el acto, que ha definido de «despliegue aéreo-terrestre».

«Queridos hermanos, les hablamos en representación del Estado», ha comenzado Pérez en su comunicado, leído en cinco cortes de un minuto de duración cada uno. El piloto se ha presentado como integrante de una «coalición» de «funcionarios militares, policiales y civiles» que buscan «el equilibrio» y que están «en contra de este Gobierno transitorio y criminal».

Pérez ha asegurado que ninguno pertenece a ninguna formación ni tiene ninguna «tendencia político-partidista», sino que son «nacionalistas, patriotas e institucionalistas» en lucha contra la «impunidad impuesta», contra un «gobierno nefasto» y contra la «tiranía». El piloto ha subrayado que no se trata de ningún tipo de «venganza», sino que es una medida que han tomado por «justicia» y «conciencia». «Usamos esta distinción con el color de la verdad y de Jesucristo que nos acompaña», ha indicado, antes de hacer un llamamiento a todos los venezolanos a que se sumen a su lucha en las calles para recuperar la «amada Venezuela».

Maduro: ‘Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas’

El propio presidente denunció el acto calificándolo de «ataque terrorista» y del que ha responsabilizado a un grupo armado financiado por la oposición venezolana. El piloto que secuestró un helicóptero llama a «restablecer el constitucional» y pide la renuncia de Maduro. «Condeno este ataque terrorista», ha señalado el mandatario, exigiendo, además, que la principal coalición de la oposición del país, la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), condene también el ataque «eminentemente golpista».

Maduro ha explicado que durante el ataque, el piloto del helicóptero «lanzó unas granadas», una de las cuales no llegó a explotar. «Había en el TSJ una actividad social (y el ataque) pudiera haber ocasionado varias decenas de muertos o heridos. (Podría haber sido) una tragedia», ha asegurado, en un mensaje difundido en sus redes sociales.

«Este es el tipo de escalada armada que he venido denunciando», ha recordado, antes de defender su decisión de activar el protocolo de defensa aérea «para defender el derecho a la tranquilidad». «Y tengan la seguridad de que más temprano que tarde vamos a capturar el helicóptero y a los que han hecho este ataque terrorista armado contra las instituciones del país», ha prometido.

La escalada verbal ha llegado en las últimas horas también de la mano del propio Nicolás Maduro, que ha invocado al uso de las armas por parte del Estado si prosiguen las protestas violentas en el país: «Aspiro a que el mundo escuche después de 90 días de violencia, de destrucción y de muerte: si Venezuela fuera sumida en el caos y la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate. ¡Nosotros jamás nos rendiríamos! ¡Lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas!», expresó el martes durante un acto en Caracas.