Más de dos horas de reunión entre el PSOE y Podemos han servido para «avanzar en el proceso de construcción de un gobierno alternativo», según ha explicado la portavoz parlamentaria de Podemos, Irene Montero, en rueda de prensa hasta el punto de que se a atrevido a aventurar que el PP «está aún un poco más cerca de salir de este gobierno».  Lejos de ser una cita para hablar de iniciativas en el Congreso con las que revertir algunas de las leyes del PP, la formación liderada por Pablo Iglesias parecía haberse salido con la suya. Hasta que ha hablado la portavoz del PSOE, Margarita Robles.

Y es que a preguntas de los periodistas, Montero ha admitido que frente a las «prisas» de su formación por intentar articular una mayoría alternativa -que necesitaría bien de Ciudadanos o de la suma del resto de los grupos, incluidos los independentistas- el PSOE tiene «unos tiempos más lentos» que la formación morada dice respetar. Robles ha echado un jarro de agua fría a esas «prisas». Ha dicho sentirse «sorprendida» de las palabras de Montero «porque si ahora Rajoy es presidente es porque Podemos no apoyó la investidura» de Sánchez. «No es el momento de prisas. Si las hubieran tenido en ese momento Sánchez sería presidente del Gobierno». El nuevo diálogo entre ambas fuerzas políticas prefigura un trabajo parlamentario  y «a la vista de lo que ocurra aquí, ya veremos», ha apuntado la socialista. Entiende el PSOE que debe haber un cambio en el gobierno, pero «no se trata de llegar al gobierno por llegar al Gobierno».

El PSOE prefiere poner el acento en la «agenda social» sin «grandes declaraciones programáticas»

Robles, al término de la reunión, ha preferido hablar de la agenda social, «fundamental y clave» para el PSOE. Entienden que ese es un «marco de colaboración muy positivo». Son los temas que ha puesto sobre la mesa Pedro Sánchez al inicio de la reunión y sobre los que el PSOE ofrece «trabajar conjuntamente». En definitiva, esta es la prioridad de los socialistas más que un «gobierno alternativo», como si hubieran estado en reuniones diferentes. En los próximos meses irán presentando esas alternativas porque buscan «resultados concretos» sin grandes «declaraciones programáticas o de principios porque nos exigen soluciones».

En la reunión, de la que han salido en Podemos «muy satisfechos», se ha acordado «generar un espacio permanente de trabajo» que han llamado «mesa de colaboración parlamentaria» en la que se gestionarán los acuerdos y los desacuerdos, y donde se tratarán cuestiones como las pensiones, el salario mínimo, la precariedad juvenil, corrupción y hasta Cataluña, donde las visiones tampoco son coincidentes. Precisamente, respecto a Cataluña, En Comú ha propuesto la creación de una «comisión de crisis territorial» mientras que los socialistas han insistido en su idea de constituir una subcomisión en el Congreso de los Diputados que debata sobre reforma constitucional y que también podría apoyar Ciudadanos. En todo caso, Podemos la considera «insuficiente».

Robles ha recordado que «no podemos apoyar un referéndum que se salte las normas del estado de Derecho. Vamos a esta siempre con la legalidad porque somos un partido de Estado», aunque, de seguido, ha acusado de «inmovilismo» al Gobierno al fiarlo todo al Tribunal Constitucional. Cree que hay un sector del independentismo en una huida hacia adelante para no asumir los costes sociales de su gestión en Cataluña. «Si se habla de independencia no se habla de corrupción», ha lamentado la portavoz socialista.

La cita de hoy también ha servido, según la versión de Podemos, para «normalizar relaciones» entre ambos partidos, que han abierto un nuevo capítulo tras la reelección de Pedro Sánchez como secretario general socialista y un cambio de estrategia de Iglesias, ambos presentes en la reunión, más próxima a las tesis contemporizadoras de Íñigo Errejón.

Otros acuerdos han girado en torno al acuerdo para la creación de una comisión de investigación en torno al accidente del Alvia. Han abordado asimismo la comisión de Interior que investiga el uso político del ministerio durante el mandato de Jorge Fernández Díaz.