Para uno, es el éxito de un enorme esfuerzo conjunto compartido con ilusión. Para otro, el reconocimiento de la lengua propia. El Rey Felipe VI y el presidente de la Generalitat han escenificado hoy, en el primer acto institucional de conmemoración del 25 Aniversario de Barcelona’92 la enorme distancia sentimental e ideológica que separa a la Generalitat de las instituciones españolas.

Felipe VI ha elogiado la cita olímpica -en la que él actuó como abanderado del equipo español- como «el producto del esfuerzo, de la generosidad, de la solidaridad y del compromiso de todos; de la unidad de todos alrededor de un proyecto que contó con la colaboración entre todas las administraciones».

El Rey ha asegurado además, en las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat, que «todos juntos continuaremos nuestra trayectoria impulsando, mejorando y acrecentando el progreso que hemos sabido lograr durante décadas de esfuerzo solidario, de espíritu de concordia y de confianza en el futuro», un discurso imposible para la Generalitat actual.

Y ha añadido que «los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Barcelona constituyen un magnífico ejemplo y una de las lecciones más brillantes y vigentes de nuestra historia más reciente».

Por contra, Puigdemont ve en los Juegos Olímpicos de Barcelona’92 un evento «que permitió mostrar nuestra cultura, nuestra sociedad, una lengua propia que fue oficial» durante los Juegos. «Por eso Cataluña siempre estará comprometida con el movimiento olímpico, que entendemos como abanderado de la paz», ha concluido Puigdemont.

Además de los actos institucionales que acogen el CAR y esta tarde el Palacete Albéniz, donde se volverá a prender la antorcha olímpica, Barcelona acogerá hoy diversos actos para celebrar el aniversario olímpico.

La fiesta popular

La Plaza Cataluña será el gran escenario de la fiesta popular, ligada con Albéniz por el recorrido de la antorcha olímpica que trasladarán 34 relevistas participantes en los Juegos de Barcelona y los de Río de Janeiro.

A las 20.30 horas saldrá del Palauet Albéniz la antorcha olímpica que, en el sentido inverso al de los Juegos, recorrerá 6,5 kilómetros por la subida del Estadio Olímpico, pasando por delante del pebetero. Tras pasar por la avenida María Cristina, la plaza de España, el Paralelo, Atarazanas y las Ramblas, para desembocar en la Plaza Cataluña.

La plaza será escenario de una gran fiesta ciudadana que cuenta con la dirección artística de Hansel Cereza, antiguo integrante de La Fura dels Baus, grupo teatral que tuvo un papel principal en la inauguración de los Juegos.

La fiesta de la Plaza Cataluña empezará a las 20 horas con la proyección de vídeos evocativos de los Juegos y seguirá con la actuación del grupo Mambo Jambo. En la plaza se ubicará un punto de encuentro para los que fueron voluntarios de los juegos.