Al menos 13 personas -entre ellas dos niños- han muerto y otras 51 han resultado heridas, seis de ellas en estado grave, como consecuencia de la caída de un árbol de grandes dimensiones durante la celebración de una celebración religiosa en la isla portuguesa de Madeira.

El siniestro, ocurrido poco después de mediodía, ha tenido lugar en las inmediaciones de una iglesia de la parroquia de Monte, en Funchal, mientras se celebraba la mayor romería de la isla. Cientos de personas se habían reunido con motivo de celebración de la Asunción de la Virgen María cuando un árbol centenario se ha precipitado sobre la multitud.

Varios testigos han confirmado que el árbol llevaba años en mal estado

El secretario regional de Salud, Pedro Ramos, ha hecho público el balance de víctimas. Entre los fallecidos figuran dos niños.

Varios testigos han contado a la cadena RTP que el árbol llevaba años en mal estado e incluso han asegurado que los vecinos de la zona habían dado aviso para que las autoridades procediesen a su retirada.

El presidente del Gobierno regional, Miguel Albuquerque, convocó una reunión de emergencia y decretó tres días de luto. Hasta la zona también tiene previsto viajar el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

El primer ministro luso, António Costa, expresó en Twitter sus condolencias a los familiares y amigos de las víctimas y ha ofrecido la colaboración del Gobierno central. El Ministerio de Sanidad está en «permanente contacto» con las autoridades locales.