Casi una semana después del atentado terrorista en la Rambla de Barcelona y tras las alabanzas cosechadas por los Mossos D’esquadra por el operativo desplegado para dar caza a la célula yihadista responsable, la Asociación Unificada de los Guardias Civiles (AUGC) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) también han dado su apoyo a esta labor, pero han denunciado la «exclusión y aislamiento» al que han sido sometidos en Cataluña durante la investigación con el único objetivo de trasladar la imagen de «un estado catalán autosuficiente».

En un duro comunicado, ambos cuerpos critican, sin concretar nombres, que «la debilidad de las instituciones y de los responsables políticos de nuestro país, ha provocado que la experiencia y la estructura a nivel nacional presentes en la Policía Nacional y en la Guardia Civil en el ámbito de la lucha antiterrorista, haya sido marginada de forma dolorosa en la investigación».

No solo eso, la AUGC y el SUP señalan que se la seguridad pública «se ha instrumentalizado sin ningún tipo de reparo».

A modo de ejemplo, policías y guardias civiles denuncian que se impidió el acceso al equipo TEDAX de la Guardia Civil a la casa de Alcantar tras la explosión y el desconocimiento por parte de las autoridades catalanas del hecho de que el Imán de Ripoll era discípulo de unos de los principales detenidos en la operación de la Policía Nacional contra el terrorismo yihadista ‘Chacal I’ en 2007.

«Queda en evidencia la flagrante vulneración de los acuerdos de cooperación, así como el deficiente funcionamiento de los mecanismos de comunicación entre las Fuerzas y Cuerpos policiales», concluyen.