Lo han hecho políticos como el eurodiputado del PDeCat Ramón Tremosa o el ex líder de ERC Josep Lluís Carod Rovira: utilizar la reacción de la Generalitat a los atentados de Barcelona y Cambrils como argumento para reclamar la independencia, basada en la imagen de autosuficiencia que durante los últimos días trata de exhibir el gobierno catalán. Sin embargo, el arma utilizada en las últimas horas por el independentismo para reforzar ese argumento es un artículo del diario Wall Street Journal titulado ‘Cataluña demuestra autonomía ante el reto de un ataque terrorista’.

Tras el contundente título se esconde un análisis general sobre las tensiones entre el Ejecutivo de Mariano Rajoy y el gobierno regional en el contexto del camino hacia el referéndum, con el ataque terrorista de la pasada semana utilizado por unos y otros como herramienta de autoafirmación.

La pieza, firmada por la periodista catalana Marina Force junto a Donato Paolo Mancini, incide en que la investigación de la trama terrorista «ha dado al gobierno catalán la ocasión de demostrar su argumento principal: que puede gobernar independientemente de Madrid». A partir de ahí, los redactores analizan la relevancia pública de los actores involucrados, y subrayan la exposición pública del presidente Carles Puigdemont.

‘Figura pública dominante’

Sobre él, el artículo asegura que «ha sido la figura pública dominante en la respuesta al ataque» y enfatiza que «ha eclipsado el rol del Estado central». Pero más allá de esos dos párrafos, la publicación no va más allá de un retrato de las conocidas tensiones entre ambos gobiernos.

Por ejemplo, pone especial énfasis en el desmentido de la Generalitat a Juan Ignacio Zoido cuando el ministro del Interior aseguró que la célula terrorista de Ripoll estaba ya desarticulada. «Poco después, el consejero de Interior catalán, Joaquim Forn, le contradijo diciendo que la célula sólo estaría neutralizada cuando se detuviera a todos los sospechosos», recuerda.

Los periodistas, del mismo modo, reseñan el polémico episodio de Forn en el que, mientras recitaba las nacionalidades de las diferentes víctimas, distinguió entre las españolas y las catalanas. Según el artículo, esta fue «otra de las maneras» a través de las cuales el gobierno de la Generalitat «enfatizó la sensación de separación» de España.

El artículo, pese a no ser ni mucho menos contundente, está siendo utilizado por el soberanismo como arma de peso, de manera indirecta, y a raíz de una reseña de La Vanguardia titulada ‘The Wall Street Journal constata que Catalunya «puede gobernar independientemente de Madrid»‘. Otros medios como El Periódico, que cambia el verbo ‘constata’ por ‘asegura’. A raíz de esto, el artículo ha adquirido especial notoriedad en las redes sociales.