La Ley del Referéndum fue presentada ayer en el Registro del Parlament con firma desconocida y sin el sello de la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, pese a que ésta aseguró que asumía, junto a los otros tres miembros de JxS en la Mesa, la responsabilidad de firmar y registrar el texto para evitar que los funcionarios de la Cámara tuvieran que asumir responsabilidades legales por la tramitación. Este fue el discurso oficial de Forcadell después de que el secretario general del Parlament, Xavier Muro, advirtiera en la reunión de la Mesa de que no firmaría el texto y de que había dado órdenes explícitas al cuerpo de funcionarios para que tampoco lo hicieran, atendido a los requerimientos del Tribunal Constitucional tras la anulación de las resoluciones que daban inicio al proceso independentista.

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(El documento denunciado por el PP)

Sin embargo, la representante del PP en la Mesa, la diputada María José Cuevas, ha denunciado hoy que la notificación del registro de la ley recibida por los grupos lleva una firma desconocida pero el sello de registro sigue siendo el de la Secretaría General. No el de la Presidencia, que cuenta con su propio sello de registro. Muro no ha podido ocultar su desconcierto ante esta advertencia, durante la reunión de la Mesa, y ha anunciado que abrirá una investigación para dilucidar lo sucedido.

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(Ejemplo de documento habitual en las comunicaciones del regristro del Parlament)

Es el enésimo capitulo del serial en el que se han convertido los debates de la Mesa en la tramitación de este Pleno de las leyes de la ruptura. Las maniobras de JxS para aprobar por la vía exprés las leyes de Referéndum, ayer, y de Transitoriedad y Fundacional de la República hoy, han obligado a la mayoría independentista a forzar el reglamento hasta hacerlo saltar por los aires en algunos casos, lo que ha violentado el funcionamiento de la Mesa y la tarea de sus los letrados que le dan apoyo.

Silenciar al letrado mayor

El punto álgido de estas tensiones se produjo ayer cuando Forcadell impidió hablar al letrado mayor de la Cámara, Antoni Bayona, durante una reunión de la Junta de Portavoces. Bayona quería reiterar sus advertencias sobre la irregularidad del procedimiento escogido para aprobar la Ley del Referéndum, pero Forcadell, visiblemente cansada de que «le llevaran la contraria» le impidió hablar bajo el argumento de que esas consideraciones ya se habían hecho por la mañana. Se refería al informe presentado por el propio Bayona y Muro en el que señalaban que toda la tramitación podía suponer un delito de desobediencia al TC.

Antes de eso, Forcadell había intentado impedir que Cuevas interviniera en la reunión de la Mesa, en la que tiene voz pero no voto. Finalmente le dio «dos minutos» para expresar su opinión. Igualmente tensas fueron las discusiones con los representantes de C’s, José María Espejo Saavedra, y PSC, David Pérez, aunque a ellos, miembros de pleno de derecho de la Mesa, no se atrevió a negarles el uso de la palabra. «Han sido discusiones broncas» reconocen, como las vividas en el Pleno. Y apuntan como única explicación a la visión «patrimonialista» de la institución que tienen los independentistas.

De puertas a fuera, la portavoz del grupo socialista, Eva Granados, ha afeado hoy a la presidenta del Parlament Carme Forcadell que no de la palabra «ni al letrado mayor en las reuniones de la Mesa» después de que el líder del PSC, Miquel Iceta, tuviera que interrumpir a gritos a la presidenta que había levantado la sesión sin atender a la palabra solicitada por los socialistas. La presidenta de C’s en Cataluña, Inés Arrimadas, hablaba de la censura al letrado y el secretario general del Parlament y la diputada del PP Maria José Cuevas denuncia la «mala educación» de la presidenta de la Cámara.

Las siete rondas de reuniones de la Mesa y la Junta de Portavoces de la Cámara catalana dieron ayer para muchos debates, no pocos enfrentamientos y un inusitado papel de comparsas mudos para los responsables jurídicos del Parlament que hoy amenaza con repetirse con la tramitación de la Ley de Transitoriedad.