La mayoría independentista del Parlament ha vuelto a aprobar una ley de ruptura, esta vez la de Transitoriedad y Fundacional de la República con los 72 votos de JxS y la CUP y el rechazo de CSQP, mientras los diputados de C’s, PSC y PP abandonaban de nuevo el hemiciclo para expresar su desacuerdo con el proyecto de ley y el modo en el que la mayoría no ha aprobado.

En un debate condicionado por las suspensiones dictadas por el Tribunal Constitucional sobre las leyes de ruptura los partidos de la oposición han insistido en el quebrantamiento de la legalidad, el atropello de sus derechos y el riesgo de ruptura de la sociedad catalana. Tanto la líder de C’s, Inés Arrimadas, como el del PSC, Miquel Iceta o el portavoz de CSQP, han denostado el contenido del proyecto de constitución catalana, mientras el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, ha insistido en advertir al Govern y la mayoría independentista de las consecuencias legales del camino emprendido.

La Ley de Transitoriedad y Fundacional de la República es, básicamente, el programa electoral del Sí, como afirman los líderes de JxS. La explicación de lo que sucederá a partir del 2 de octubre si gana la independencia. Un texto que establece la proclamación de la independencia y la asunción por parte de la Generalitat de todos los poderes y estruuctuuras del Estado en Cataluña, la creación de un nuevo poder judicial o la amnistía de todos los querellados en el proceso independentista.

Independentistas contra la ley de transitoriedad

En este contexto Arrimadas, que el miércoles anunció la presentación de una moción de censura y ya debe empezar una ronda de contactos para recabar apoyos a su presentación, ha insistido en que la propuesta de JxS y la CUP “es tan grave que todos los grupos de la oposición hemos coincidido en que están pisoteando nuestros derechos” y ha apelado a los diputados independentistas que no comulgan con el proyecto para que “sean valientes”.

“Hay mucha gente preocupada por lo que están haciendo, diciendo que desobedecer es bueno, que el poder esta en la calle y que está bien saltarse las leyes” ha señalado la líder de la oposición, para lamentar que la ex Convergència “está asumiendo un discurso en el que no ha creído nunca”. Y se ha preguntado “cómo han caído en ir a jugar el partido al campo de la CUP; ahí solo gana la CUP” ha concluido para advertir de que se está poniendo en riesgo la autonomía de Cataluña.

Miquel Iceta ha abundado también en las consecuencias de la aprobación de esta ley. “Si los letrados advierten de un delito y no se les hace caso es ilógico quejarse de la acción judicial”, ha apuntado Iceta, que ha comparado el texto con la constitución de Kosovo y ha acusado a la mayoría independentista de imponerse por la fuerza. “Un dictamen del Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) para una ley tramitada por urgencia dura una semana, el problema es que no querían pasar la ITV”, ha recriminado; “ustedes aplican una costumbre muy española, si la razón no me alcanza, uso la fuerza. El CGE les da miedo porque les habría enseñado la tarjeta roja”.

Conscubiela, por su parte, ha vuelto a recriminar a la mayoría independentista la imposición de una tramitación al margen del reglamento y ha acusado a JxS de haber dilapidado en las últimas 48 horas “toda la autoridad moral” acumulada por el soberanismo en años de “bunkerizacion” de los gobiernos del PP. “Todos lo apartados de la ley tienen interrogantes que no saben explicar” ha añadido para parodiar al portavoz republicano en el Congreso, Rafael Rufián, que reconoció no saber como se concretarían las promesas de la Ley de Transitoriedad. “Lo que no es legítimo es engañar a la gente; les darán a los catalanes la posibilidad de ser embargados por la agencia tributaria catalana o la española” ha apuntado a modo de ejemplo.

Epitafio del proceso

El portavoz de la CUP, Benet Salellas, por contra, ha defendido las leyes de ruptura como “el epitafio del proceso que ha vivido Cataluña” dos leyes pensadas “para que quedara claro que no se repetiría el 9N; pero para conseguirlo era necesario marcar el camino una vez que se proclame el Sí, este es el objetivo de esta ley”.

Salellas ha anunciado que “con esta ley queremos enterrar y desterrar el régimen del 78 ” mientras el portavoz de JxS, Jordi Orobig, se ha esforzado por defender el contenido de la norma. Orobig no ha podido evitar, al inicio de su intervención, lanzarle un recado a Coscubiela, cuyas críticas han dolido especialmente a un bloque independentista que confiaba en ampliar su mayoría con la confluencia de izquierda. “La vida es tan dura, ha ironizado el republicano, que hay personas que soñaron que serian ovacionados como secretarios del polit bureau y han sido ovacionados por la derecha más rancia”.