«Sólo el Parlament de Cataluña puede inhabilitar al gobierno que presido», ha advertido el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont en un mensaje institucional emitido por TV3 en horario de máxima audiencia como parte de la celebración institucional de la Diada. Una fiesta que servirá para calibrar las fuerzas independentistas a cuatro días de que se abra la «campaña electoral» del referéndum independentista del 1 de octubre, con una nueva manifestación con la que mañana Ómnium y la Asamblea Nacional Catalana (ANC) esperan llenar el centro de Barcelona, como en los últimos cinco años. De momento, la ANC asegura tener ya a 400.000 inscritos para la concentración.

«No es una Diada cualquiera» ha advertido Puigdemont para animar a la participación en la primera demostración de fuerza del independentismo, que insiste en los últimos días en que el referéndum independentista debe defenderse en las calles. «Es una Diada muy importante, es una diada que tenemos que celebrar activamente, con el civismo y la alegría que nos caracterizan».

Al margen de los llamamientos a la participación, Puigdemont ha aprovechado el mensaje institucional para defender el referéndum del 1-O. Un referéndum «legal de acuerdo a las leyes que ha aprobado el Parlament, sede de la soberanía popular» ha afirmado el President para defender que «no existe ningúna otra instancia judicial o política» que pueda inhabilitar al Govern -como amenazan las querellas de la Fiscalía por la convocatoria de la consulta y que el viernes se presentaron oficialmente ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC)-.

Puigdemont ha lamentado la negativa del Gobierno ha negociar la celebración de la consulta, pero ha asegurado que «a pesar de esto, será un referéndum con todas las garantías» y ha rechazado las criticas sobre la división que está generando el proceso independentista. «Las urnas unen, no dividen, porque en las urnas cabe todo el mundo. Lo que divide, lo que degrada la democracia, es no dejar votar» ha argumentado para hacer recaer sobre el Gobierno la responsabilidad de la crisis catalana.

En una Diada marcada por los atentados de Barcelona y Cambrils del pasado 17 de agosto, Puigdemont se ha referido en primer lugar al ataque yihadista para agradecer una vez más el trabajo de todos los ervicios de emergencias y policiales que trabajaron en el dispositivo posterior y ha asegurado que «el dolor infringido no se borra, como tampoco se borra la magnífica reacción de la sociedad catalana en su conjunto». Puigdemont ha hecho estas aseveraciones tras el acto de entrega de la Medalla de Honor del Parlament a los servicios de emergencias y los cuerpos policiales.