La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha asegurado este lunes que su Ayuntamiento hará «lo posible» por «garantizar la participación» en el referéndum independentista del 1 de octubre, aunque ha subrayado que sigue en conversaciones con la Generalitat para discernir de qué manera esto podría realizarse protegiendo a los trabajadores públicos, que podrían sufrir consecuencias por facilitar la realización de un referéndum declarado ilegal por el Tribunal Constitucional.

Colau, durante la ofrenda floral clásica de la Diada, no ha detallado cómo participará Barcelona en el referéndum, pero sí ha reclamado al Gobierno que «no se puede seguir escondiendo detrás de jueces y fiscales». «No podemos seguir viendo imágenes tan vergonzantes» como los registros policiales de estos días sobre la posible organización del 1-O, ha dicho la alcaldesa.

Colau ha llamado a participar en la celebración de la Diada como un día en que los catalanes reivindican de forma cívica, alegre y determinada «que se escuche a Cataluña por el derecho a decidir».

Durante la mañana, representantes de diversos partidos políticos están desfilando por el monumento a Rafael Casanova, donde se realiza la ofrenda y se entona el himno de Els Segadors. Ciudadanos y el PP no participarán en este acto, al que sí ha acudido el PSC con Miquel Iceta al frente. El grupo socialista, no obstante, ha sido recibido con pitos y gritos de «botiflers» («traidores»).

Núria Marín: ‘A ver si dejáis tranquilos a los alcaldes’

La alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona) y ‘número dos’ del PSC, Núria Marín, ha aprovechado el acto para responder en persona al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que pidió a la ciudadanía que interpelara a sus gobernantes municipales para que permitan el 1-O: «A ver si dejáis tranquilos a los alcaldes».

Marín ha coincidido con Puigdemont en la tradicional ofrenda floral y ha aprovechado para pedirle que rebaje la tensión y no aliente a los catalanes a encararse con sus alcaldes. Núria Marín es alcaldesa de la segunda ciudad más grande de Cataluña y, como el resto de alcaldes del PSC, no cederá locales para el referéndum del 1 de octubre porque la ley que ampara la votación se ha suspendido y, por lo tanto, no es de obligado cumplimiento.

Forcadell: ‘No habrá crispación’

Por su parte la presidenta del Parlamento catalán, Carme Forcadell, ha descartado que pueda haber altercados durante la Diada de este lunes ni en el camino hasta el referéndum del 1 de octubre: «Por mucho que lo piensen, no habrá crispación ni tensión porque el pueblo catalán es pacífico y democrático».

Forcadell, durante el acto, ha llamado a los catalanes a salir a la calle para reclamar su ‘derecho a decidir’ porque, «a diferencia de otros años, el 1 de octubre está ya muy cerca».

Preguntada por si esta es la última Diada en que se van a convocar movilizaciones independentistas, ha dicho que «seguro que el año que viene se volverá a salir a la calle, pero no para pedir votar, sino que será otra cosa», y ha añadido que el 2 de octubre irá a trabajar con normalidad, como cualquier lunes, porque está segura de que todo seguirá funcionando con normalidad.

Mas pide un ‘esprint final’

El expresidente de la Generalitat Artur Mas ha llamado este lunes a hacer un «esprint final» para que esta Diada sea el preámbulo del éxito del referéndum del 1-O con el objetivo de conseguir el ‘sí’.

«Ahora que estamos a punto de cruzar la meta, animo a todos a hacer este último esfuerzo que significan los esprints finales. Es donde se juegan las partidas finales», ha declarado el también presidente del PDeCAT tras la ofrenda floral del partido.