ETA ha hecho público a través de un comunicado que ha iniciado su proceso de “debate interno” para fijar cuál debe ser a partir de ahora su papel y función en el camino hacia la materialización del derecho a decidir. En el escrito la banda terrorista no se refiere de modo expreso a su disolución, si bien sí asegura que toda la organización “hará una lectura mirando hacia atrás, analizando su historia y el camino realizado desde el cambio de estrategia hasta ahora”. En el manifiesto ETA no realiza ninguna valoración sobre su trayectoria ni sobre la situación actual.

Todo apunta a que este proceso podría culminar con el anunció de su disolución como organización terrorista e iniciar un proceso de reconversión como formación o movimiento de carácter político. En el manifiesto hecho público este lunes en el diario Gara ETA afirma que todos sus militantes tomarán decisiones sobre “la función y el ciclo de ETA” a partir de ahora y tras el desarme llevado a cabo en Bayona (Francia) el pasado 8 de abril.

Precisamente a este desarme y al proceso de debate interno que está abierto en el seno de la izquierda abertzale achaca ETA el retraso en el inicio de su proceso interno de “reflexión”. La banda asegura que el debate interno que ahora quiere abrir aspira a fijar su posición ante el papel que deberá jugar en el “proceso independentista popular que se ha iniciado” y para que éste se desarrolle en las condicione más idóneas para facilitar “la acumulación de fuerzas” suficiente para hacer efectivo el derecho a decidir.

Disolución o reconversión

El anuncio del proceso de reflexión interno en el seno de ETA se venía anunciando desde hacía tiempo pero la organización terrorista lo había venido demorando. La previsión más extendida apunta a que ETA podría concluir esta última fase a comienzos del próximo año donde anunciaría bien su disolución y desaparición o su reconversión en un movimiento de carácter político.

El anuncio de la organización terrorista se produce meses después de que el colectivo de presos, el EPPK, decidiera dar libertad a sus miembros para acogerse a las medidas de beneficio penitenciario previstos en la legislación penitenciaria española y hacerlo de modo individualizado. la decisión sin embargo establece como “líneas rojas” la delación y el arrepentimiento de los reclusos de ETA.