Una manifestación convocada a contrarreloj y un resultado muy lejos de ser multitudinario. Podemos, que acudió a la concentración pro referéndum junto a ERC, Compromís, PNV o PdeCat, lleva desde mediodía difundiendo la convocatoria de la concentración de este miércoles a las 19.30 horas en la Puerta del Sol. Un encuentro para censurar la actuación de Gobierno, después de que este miércoles hayan sido detenidos 14 altos cargos de la Generalitat y para pedir el derecho a decidir de Cataluña. Pese al llamamiento intensivo que han lanzado desde el partido de Pablo Iglesias, la manifestación apenas ha reunido a un millar de personas.



Vídeo: G. M. Piantadosi

A la Puerta del Sol acudió una amplia representación de Podemos, con dirigentes como Pablo Echenique, secretario de Organización, Iñigo Errejón, secretario de Análisis, o Gloria Elizo, vicepresidenta del Congreso y secretaria de Acción Institucional de Podemos, además del líder de IU, Alberto Garzón. Junto a ellos, una treintena de diputados del partido morado, y otros tantos de sus confluencias, tanto de En Marea como de En Comú Podem. También acudió una notable representación del Ayuntamiento de Madrid. Rita Maestre, portavoz del Consistorio, acudió a la cita, a la que también se unieron los ediles Carlos Sánchez Mato, Jorge García Castaño o Celia Mayer.

«No, no, no, al Estado de excepción«, «lo llaman democracia y no lo es» o «es una dictadura, es lo que es«, son algunas de los gritos que podían escucharse en la concentración, con varias banderas republicanas y pancartas con llamamientos a la «desobediencia». El Sindicato de Estudiantes de Cataluña repartió octavillas pidiendo «derrotar la ofensiva franquista del PP en Cataluña». Un lenguaje que se ha vuelto común entre los dirigentes morados en las últimas horas, que equiparan sin ambages las últimas actuaciones policiales con la dictadura franquista.

La Falange contraprograma una manifestación, con una veintena de asistentes que tuvieron que ser protegidos por la Policía.

La Falange contraprograma una manifestación, con una veintena de asistentes que tuvieron que ser protegidos por la Policía.

La fractura social existente en Cataluña llegó por momentos y en menor proporción al corazón de Madrid, con varios enfrentamientos a pie de calle entre viandantes. La Falange contraprogramó el acto por el derecho a decidir con una contramanifestación en el kilómetro cero de la Puerta del Sol, justo en la puerta del edificio de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Una treintena de seguidores del paratido fascista lucían banderas de España y lanzaban sus consignas: “¡Rojos, temblad, que viene Blas Piñar!”. Mientras esta concentración, con banderas de España y de La Falange, gritaba por la unidad de España, a unos pocos metros un cordón policial contenía a los manifestantes pro-referéndum que se agolpaban contra la manifestación falangista, con lemas como “fuera fascistas de nuestros barrios”.

Sin graves incidentes registrados, sí se han vivido algunos momentos de tensión producidos por enfrentamientos espontáneos entre civiles. Es el caso de la funcionaria madrileña María Antonia Montoro, que acudió a la manifestación con carteles pidiendo «libertad de expresión» y «democracia», que denunciaba públicamente la «vergüenza de democracia» existentes, después de que los asistentes a la manifestación falangista retiraran algunos de sus carteles.