El lehendakari Iñigo Urkullu ha puesto hoy algo de letra pequeña a sus deseos de que Euskadi logre acordar un nuevo ‘estatus’ de relación jurídico-política con el Estado. Durante su intervención en el Pleno de política general celebrado esta mañana en el Parlamento vasco, el lehendakari ha asegurado que «la salida del laberinto politico territorial» en el que se encuentran inmersas naciones como Euskadi y Cataluña se encuentra «en el horizonte del Estado confederal». Subraya que el actual escenario de reclamación soberanista que agita el país y que impide alcanzar acuerdos y encajes que satisfagan las reclamaciones de las naciones de un Estado plurinacional urge «configurar estructuras basadas en el principio de subsidiariedad que permita un reparto de competencias y también de soberanía».

Una apuesta por una nueva realidad territorial soportada sobre «cosoberanías» que pueda definirse con la suma de «los elementos positivos de los modelos confederal y federal, que limite la exclusividad del Estado-Nación, tanto en el ámbito interno como internacional». A diferencia de la vía unilateral y de fractura que ahora se ha abierto en Cataluña, Urkullu ha apelado a un «ideal de autogobierno» sustentado en la «concordia y la convivencia entre identidades diferentes, sobre la base del respeto y el reconocimiento mutuo».

El lehendakari reivindica un modelo de «cosoberanía» entre Euskadi y España dentro de un modelo confederal

Presentadas como «reflexiones» que contribuyan a avanzar en los trabajos de la ponencia parlamentaria que debe redactar una propuesta de nuevo encaje del País Vasco en el Estado -superando el actual marco estatutario-, el lehendakari ha insistido en el modelo confederal como el marco más adecuado. Un proceso que debería llevar a Euskadi a contar con sus propios sistemas de empleo, de policía e incluso un modelo de administración de Justicia y sistema judicial propio. En este último punto ha puntualizado que éste no debería romper la doctrina del Tribunal Supremo.

‘Reflexiones’ para un nuevo estatus

Entre las cinco aportaciones presentadas por Urkullu en materia de autogobierno vasco ha subrayado que se parte de dos principios que reconocen la singularidad vasca para emprender este camino: la disposicion adicional primera de la Constitución, «que demanda una lectura actualizada basada en la confianza recíproca» y la disposición adicional única del Estatuto de Gernika «que declara que el reconocimiento de la autonomía no implica renuncia del Pueblo vasco a los derechos que, como tal, le corresponden en virtud de su historia».

Ha instado a la necesidad de «institucionalizar» el derecho de la ciudadanía «a ser consultada sobre su futuro, de manera legal y pactada, conjugando el principio de legalidad y democrático». Y para ello ha defendido que se que se «habiliten cauces legales» para que las comunidades «políticas» cuyas instituciones «mediante decisión expresa y clara» puedan consultar a la ciudadanía con plenas garantías.

Urkullu reclama «cauces legales» para poder consultar a la ciudadanía «con garantías»

Se ha referido al Concierto Económico vasco como modelo de relación entre dos administraciones sin que ninguna de ellas esté subordinada a la otra. Se ha mostrado partidario de trasladar esta fórmula bilateral de garanías también al ámbito político y al objetivo de nuevo estatus en el que ahora trabaja la Cámara de Vitoria.

El lehendakari ha vuelto a reiterar que Euskadi debe seguir avanzando por una vía «propia» que tome como base legitimadora sus derechos históricos y que permita fijar una «cosoberanía o soberanía compartida» con España.

Cataluña, «se han desbordado algunos límites»

En su intervención, en la que ha realizado un repaso por la labor de su Gobierno desde los últimos 10 meses, cuando tomó posesión, también ha avanzado que según el informe emitido por el Ejecutivo sobre el desarrollo del Estatuto de Gernika aún persisten 37 competencias pendientes de transferir a la Administración vasca. Materias que el Gobierno vasco reclamará en la próxima negociación con el Gobierno de Rajoy. Urkullu ha lamentado que en los últimos 18 años tan sólo se llevaran a cabo 31 transferencias y que aún resten otras 37 por acordar. Entre ellas figuran el régimen económico de la Seguridad Social y la gestión de las prisiones, a las que se dará prioridad sobre todas las demás.

En la primera parte de su intervención, que se ha prolongado durante una hora y cuarto, el lehendakari Iñigo Urkullu se ha referido a la situación de Cataluña. Ha apelado al modelo escocés como el referente en el que se debería reencauzar el proceso. Para Urkullu en la situación generada tras los sucesos de este miércoles en Cataluña “donde se han desbordado algunos límites” requieren un pronunciamiento expreso.

Reivindica el modelo escocés que supo conciliar «el principio democrático y de legalidad»

Lo ha hecho leyendo un comunicado de cinco puntos en los que ha asegurado que un conflicto como el catalán con “ alto arraigo social” requiere una solución política negociada” y no “la imposición ni la vía judicial y mucho menos la vía penal son la solución”. Ha recordado que en casos como el escocés se pudo conciliar el “principio de legalidad con el principio democrático” y que a ello se debería encaminar el Gobierno de Mariano Rajoy.

El lehendakari ha instado al Gobierno a trasladar la actual situación generada del “marco de enfrentamiento agonístico a un marco de diálogo político e institucional”, llevarlo del callejón sin salida a la mesa de diálogo”.

Ha añadido que el reto esencial debe ser evitar la fractura social, territorial e institucional. Por ello, ha propuesto “promover un proceso de diálogo político e institucional que permita conciliar democráticamente las aspiraciones mayoritarias de las sociedades española, catalana y española.