La deriva independentista de las últimas horas, elevando la presión con la ocupación de las calles y el acoso a la sede del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, tuvo este viernes su contrapunto en unas declaraciones de la coordinadora del PDeCAT, Marta Pascal, convertida en aliada inesperada de Moncloa. Pascal admitió la imposibilidad de culminar, sin una consulta con garantías, los pasos del procés, lo que viene a frenar a un sector del independentismo que aboga por una declaración unilateral de independencia, incluso, sin esperar ni al primero de octubre. Pero lo más importante para Moncloa es que Pascal “advierte a Puigdemont que no haga seguidismo de la CUP”, en una estrategia suicida que le ha ido llevando cada vez más lejos de su propio partido. Los sondeos de intención de voto tampoco ayudan a la antigua Convergencia que lejos de crecer en voto lo hace en irrelevancia electoral.

Moncloa, ya instalada en el escenario del 2-O, escudriña cada movimiento del entorno independentista. Reiteran, por enésima vez, que no habrá consulta, y, por tanto, siguiendo el hilo de las afirmaciones de Pascal, tampoco podrá declararse ninguna república catalana. El Parlament tendrá que reanudar su actividad los días 3 y 4 de octubre, salvo que los independentistas suspendan su actividad tal y como hicieron esta semana. Los diputados de la oposición, esto es, Ciudadanos, PSC y PP no saben con qué se van a encontrar.

Moncloa insiste en que para ser un estado independiente “te tienen que reconocer como tal”

Si el Ejecutivo dispone de vías de interlocución no oficiales con el gobierno de la Generalitat, se mantienen silentes, aunque dirigentes como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, puede estar haciendo de “puente” entre ambos “mundos” dada su línea directa con Moncloa, vía Soraya Sáenz de Santamaría, y con el delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, por un lado, y con Oriol Junqueras, por el otro.

Marta Pascal cuestiona que el referéndum en Cataluña tenga garantías

Marta Pascal cuestiona que el referéndum en Cataluña tenga garantías EFE

Sí explican fuentes gubernamentales que para que uno sea independiente “te lo tienen que reconocer los demás” y, hoy por hoy, no hay ninguna democracia homologada que reconociera a Cataluña como una nueva nación. Sólo cabría un reconocimiento por parte del régimen bolivariano de Venezuela, único apoyo internacional. Es más, señalan que al día siguiente de una declaración unilateral de independencia “el resto de los países de nuestro entorno explicitarían su rechazo”, especialmente estados como Francia, “al que le interesa que esto no salga adelante” por sus propias tensiones territoriales, señalan en este caso fuentes de los populares europeos.

No está previsto que en la cumbre de Tallín haya ningún pronunciamiento sobre Cataluña

Precisamente, Mariano Rajoy tendrá ocasión de verse con los socios europeos el próximo día 28 en Tallín, donde se celebra una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE, apenas tres días antes del 1-O. No está previsto ningún pronunciamiento de dirigentes de la UE respecto al desafío secesionista “porque ya han dejado muy clara cuál es su postura”. De hecho, desaconsejan incluso que se produzca “tras a manipulación de las palabras del presidente de la Comisión Europea Jean Claude Juncker”, a quien se le atribuyó un reconocimiento de la consulta independentista en una reciente entrevista con youtubers en Euronews. Nada ha cambiado respecto a la percepción de nuestros socios.

En este contexto, el portavoz del Gobierno catalán, Jordi Turull, también dio pistas el viernes en el sentido de intentar alejar del horizonte una declaración unilateral de independencia. Preguntado sobre la eventual proclamación independentista prometida para el 3 de octubre si el sí se impone en el referéndum de independencia, tal como reza la Ley de transitoriedad aprobada por la mayoría independentista del Parlament, Turull se limitó a señalar que tras la consulta “es el Parlament el que tiene que hablar”. Una cámara ahora silenciada por su presidenta, que ha aceptado anular toda la agenda parlamentaria durante la “campaña” a petición de la CUP, en la que la oposición catalana volverá a hacerse oír a partir del 2 de octubre.