El ex presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha reclamado en la mañana de este martes ayuda económica para asumir los gastos derivados del 9-N. Según el Tribunal de Cuentas, Mas y unos pocos altos cargos más de la Generalitat en aquél momento tendrán que hacer frente a un pago de 5,2 millones de euros, de los que la caja de resistencia ya ha conseguido recaudar dos.

«Hay mucha gente que ha tomado conciencia de que dimos la cara por dos millones de personas que fueron a votar», ha dicho Mas en referencia a la consulta de noviembre de 2014. «No puede ser que muy pocos lo perdamos todo. Ayudar es algo muy fácil», ha afirmado el ex president, apuntando a que hay «una ola de solidaridad que agradecemos mucho», ha afirmado en una entrevista en Rac 1.

El ex consejero de presidencia y portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, es otro de los que tendrá que hacer frente a esa cantidad que reclama el Tribunal de Cuentas. Homs, que está inhabilitado por el 9N, ha afirmado que la decisión del tribunal es «un despropósito» y la ha tachado de «ilegal».

«España ha perdido a Cataluña»

Artur Mas también ha denunciado este martes que, con sus «amenazas y represión» para intentar impedir un referéndum el 1 de octubre, el «Estado español ya ha perdido a Cataluña».

En declaraciones a RAC 1, Mas ha destacado que el soberanismo catalán responde con «movilización y civismo» a un «Estado de represión policial» que «está consiguiendo perder a la mayoría del pueblo catalán».

Según Mas, «administrativamente aún no» ha perdido a Cataluña, pero sí desde el punto de vista de la «identificación con un proyecto común» porque incluso muchos catalanes no independentistas se sienten «profundamente decepcionados» con un Estado al que «le ven todas sus indecencias en carne viva».

Mas ha expresado su «decepción» con los socialistas: «Puedo entender perfectamente que estén en contra de la independencia. Lo que no puedo entender es que ante un ataque a la democracia tan letal como se está produciendo, un ataque a los derechos civiles y fundamentales de la gente, el PSOE y el PSC hagan la pelota» al Gobierno de Mariano Rajoy.

Para Mas, la Unión Europea tiene el 1 de octubre una oportunidad «de oro» para demostrar que se mueve más por sus «principios y valores» que por sus «intereses».