La Generalitat pone en marcha el 1-O. El vicepresidente de la Generlaitat, Oriol Junqueras, ha dado el pistoletazo de salida a la recta final del referéndum secundado por el portavoz del Govern, Jordi Turull, y el titular de Exteriores, Raül Romeva, con la presentación de un dispositivo electoral que pretende ser similar a los de convocatorias autonómicas, aunque el domingo habrá oficialmente 400 mesas menos, algunas de ellas en la calle, como ha reconocido el portavoz del Govern.

Turull ha sido el encargado de explicar el dispositivo del voto del referéndum independentista del domingo, cuando según el Govern se votará de 9 a 20 horas. «Están llamados a votar 5.343.358 catalanes» ha anunciado Turull, en 2.315 colegios electorales. Un total de 7.315 voluntarios serán los responsables de «garantizar» el proceso en 6.249 mesas, supervisados por el síndico Rafael Ribó.

Declaración de independencia

«Actuaremos con responsabilidad, respeto al mandato que nos den los ciudadanos el domingo y voluntad de dialogo», ha afirmado hasta en cinco ocasiones Junqueras al ser preguntado sobre el listón a partir del cuál la Generalitat se sentiría legitimada para proclamar la república catalana. Los tres portavoces de la Generalitat han insistido en señalar al Gobierno como único responsable de que la consulta no tenga las garantías democráticas exigibles y han evitado concretar sus consecuencias.

Los ciudadanos «podrán votar el domingo», ha asegurado el líder de ERC. «Si alguien pretende cerrar colegios, asaltar colegios o cualquier otro gesto tan antidemocrático», ha añadido, «habrá otros colegios y otras urnas». Junqueras ha asegurado además que «los resultados tendrán toda la validez que les toca, validez derivada de nuestro trabajo y también de las dificultades que el Gobierno quiera poner, la legitimidad se refuerza con las dificultades que nos ponen y conseguimos superar».

Por su parte, Romeva ha asegurado en inglés, dirigiéndose a los corresponsales, que «esto no va de independencia, va de democracia, el referéndum es la única manera que conocemos» de conocer la opinión de la gente. El referéndum «es un instrumento democrático, permite a todo el mundo expresarse», ha asegurado Romeva, quien ha insistido en que no es ilegal y ha cargado en el Gobierno toda la responsabilidad del conflicto por haberse negado a pactar el referéndum.

Romeva ha acusado además al Gobierno de representar «un proyecto de represión a millones de personas» convencido de que la Unión Europea será la primera en sancionar ese proyecto. Y Junqueras ha defendido la honestidad de los altos cargos de la Generalitat imputados por su participación en el 1-O asegurando que «cada vez que asaltan un edificio público, detienen a trabajadores públicos o asalta a un medio de comunicación» el Gobierno pierde apoyos.

Sin autoridad electoral

La comparecencia no ha servido, sin embargo, para aclarar quién constituirá las mesas electorales ni quién formará parte de la autoridad electoral que debe validar los resultados. Turull ha asegurado que el Govern anunciará el domingo la composición de la nueva sindicatura electoral, integrada según él por personas de reconocido prestigio académico que hará su trabajo incontestable, pero no ha aclarado tampoco quién les ha escogido.

Respecto a la composición de las mesas electorales, el portavoz del Govern no ha querido concretar cuántos de sus componentes serán voluntarios captados por ANC y Ómnium, alegando que «hasta que no se constituyan las mesas no podremos conocer el número de incidencias». Es decir, cuántos presidentes y vocales de mesas se presentan convocados por la administración tras el sorteo que la Generalitat asegura haber realizado en base al conjunto del censo electoral.

Puigdemont da el avance

En una entrevista a Reuters, el presidente de la Generalitat ha anunciado que «todo está preparado para que más de 2.000 puntos de votación» cuenten con todo el material electoral pese a la oposición del Estado.

La comparecencia ha tenido lugar en el centro de prensa organizado por la empresa Mediapro en la sede de la compañía que preside Jaume Roures. Un centro al que sólo se accede previo pago de cada periodista de 10 euros, mientras las cadenas de televisión han tenido que pagar hasta 500 euros por las conexiones en directo mientras los máximos responsables de la Generalitat explicaban cómo se desarrollará una jornada electoral que según el Govern es legal y oficial.