Los Mossos ya cuentan con un protocolo para cumplir con la orden judicial del TSJC, que ordenaba cerrar los locales públicos y evitar que sean utilizados para el referéndum ilegal del 1-O. En las actas que los agentes autonómicos rellenan en sus visitas a los centros de votación especifican cuatro motivos que pueden alegar para no cerrarlos, como la negativa a desocupar el local por parte de los ocupantes o la presencia de personas vulnerables, como niños o ancianos.

El documento se titula Resultado de la acción policial y en él aparecen varias casillas para rellenar.  En el caso de que el local se cierre, aparece una casilla en la que se especifica si se ha producido «con desalojo» o «sin desalojo». En el caso de que no se cierre el punto de votación, los Mossos tienen que especificar en otra casilla alguna de las cuatro razones que pueden aducir, aunque disponen de una quinta casilla de «otros motivos» en la que pueden explicar la circunstancia concreta por la que no ha sido posible clausurarlo.

Los Mossos no desalojarán los locales si hay «posibilidad de altercados»

Esos cuatro motivos (los agentes pueden marcar uno o varios) son la «negativa reiterada y manifiesta de desocupar el local», la «posibilidad de que se produzcan altercados con peligro para las personas o bienes», la «imposibilidad de los agentes de acceder al centro» y la «presencia de personas vulnerables (niños, personas de edad avanzada…)».

En sus actas, los Mossos también tienen otra casilla para especificar si «solo se cierran las zonas destinadas a realizar los actos preparativos o de votación», y en ella se deben escribir a mano cuáles son las partes del centro que se han clausurado. Los agentes tienen otro apartado a rellenar en el caso de que se intervengan objetos como «urnas, ordenadores, papeletas, etcétera», que también se deben especificar a mano.

Decenas de centros ocupados

Aunque los Mossos tienen la orden de asegurar el cierre de los locales públicos, decenas de esos centros de votación (la Generalitat ha previsto más de 2.315 centros públicos y privados en todo el territorio catalán) han sido ocupados por padres, alumnos y docentes defensores del referéndum independentista, que pretenden pasar allí todo el fin de semana para evitar que se cierren. En caso de que haya niños, considerados «personas vulnerables», los edificios no podrán ser ocupados.

Hasta el momento, padres y niños han organizado actividades en las escuelas para justificar su actividad como un «servicio público» y justificar así la apertura de los centros destinados a la votación. Fuentes de los Mossos han indicado a Efe que no facilitarán información oficial sobre el número de escuelas ocupadas a las que están yendo los agentes, ni tampoco en el caso de que se intervenga material. Según datos facilitados esta mañana por la Delegación del Gobierno, los Mossos se han personado en unos 1.300 colegios que han sido designados como centros de votación para el referendo, de los que sólo 163 están ocupados por personas que han organizado allí actividades para evitar que la policía impida su uso el 1-O.