La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha pedido a la Generalitat que «cese en esta irresponsabilidad», que ponga fin, no solo a algo ilegal, sino, además, «irrealizable». En una breve comparecencia ante la prensa sobre las dos y media de la tarde, la «número dos» del Gobierno ha insistido en que «hay que poner fin de inmediato a la farsa» al tiempo que ha salido en defensa de la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin querer entrar en ninguna valoración sobre el papel que está jugando la policía autonómica, con la que, en estos momentos, no se quiere entrar en colisión.

La «irresponsabilidad» de las autoridades catalanas «está siendo suplida por las FSE, que han cumplido las instrucciones de la Justicia y actuado con proporcionalidad para proteger los derechos y libertades» de los ciudadanos, ha manifestado la vicepresidenta quien ha afirmado, tajante, que «no ha habido referéndum ni apariencia de tal».

Ahora, la prioridad de Moncloa es afrontar esta jornada que supone, a juicio de Sáenz de Santamaría, una «vergüenza democrática» que conculca los derechos no solo de los catalanes sino del conjunto de los españoles. «Pese a la ilegalidad, quieren seguir adelante», ha lamentado.

Tras afirmar que «todo esto va de defender la convivencia y la democracia», se ha conocido que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha estado en contacto durante la mañana con los líderes de PSOE y Ciudadanos, Pedro Sánchez y Albert Rivera, respectivamente, así como con el Rey. Una de las objetivos principales de Moncloa es mantener la unidad de los constitucionalistas a pesar de las declaraciones del secretario general del PSC, Miquel Iceta, de que Rajoy se aparte para abrir las vías al diálogo en el post 1-O. Santamaria sugiere que este no es el momento de cálculos electorales.