Mariano Rajoy y Carles Puigdemont buscan la interlocución de la Iglesia en el conflicto con Cataluña. El presidente del Gobierno ha mantenido este martes un encuentro con los cardenales arzobispos de Madrid y Barcelona, Carlos Osoro y Juan José Omella, para pedir su apoyo. Según adelantó Religión Confidencial, Rajoy pidió a religiosos su apoyo tras ver imágenes insólitas como del recuento electoral en una iglesia de Vilarodona (Tarragona). Por su parte, el vicepresidente catalán, Oriol Junqueras, se ha reunido con Josep Maria Solé, el Abad de Montserrat, y con el Arzobispo de Barcelona, según TV3.

Estos encuentros por ambos lados se producen sólo tres días después del referéndum ilegal del 1-O, tras el cuál el presidente catalán pidió la mediación un tercer actor para solucionar el conflicto con el Gobierno.

Hace apenas unos días, la Conferencia Episcopal emitió un comunicado sobre la grave situación de Cataluña pidiendo “diálogo y evitar situaciones irreversibles”, algo que no fue bien recibido por el Gobierno, que pidió a la institución que “dejara la política a los políticos”, en palabras del vicesecretario de Política Social y Sectorial. En su nota, los prelados se referían al “momento delicado de la historia que vive Cataluña” y pedían por “todas las personas que tienen la responsabilidad en el gobierno de las diferentes administraciones públicas, de la gestión del bien común y de la convivencia social”.

La Iglesia no se ha quedado al margen del conflicto catalán. Sólo un día después del comunicado de los obispos, trescientos sacerdotes catalanes firmaron un manifiesto en favor del 1-O. Se trataba del primer apoyo explícito a la celebración de la consulta independentista convocada por la Generalitat en contra de las advertencias del Tribunal Constitucional, aunque numerosos responsables de la Iglesia catalana se manifestaron en su momento a favor del “derecho a decidir” y de la consulta del 9-N.