Demoledor es el último análisis de la FAES sobre la situación generada en Cataluña y no solo por lo que tiene de recordatorio respecto a las advertencias que José María Aznar ha ido vertiendo en los últimos tiempos respecto a la deriva de un nacionalismo aliado con los que quieren romper los consensos del 78, sino por el ataque a la «inacción» del Gobierno. Bajo el título «El precio de la libertad», la Fundación que preside el ex presidente del Gobierno exige a Mariano Rajoy que emplee «todos los instrumentos constitucionales» que no sólo están a su disposición, «sino que tiene la inexcusable obligación de utilizar».

Sin hacer una referencia explícita al artículo 155, señala que el Gobierno posee una mayoría parlamentaria «suficiente» para activar «toda la potencia política prevista para la defensa de la Constitución», en alusión al Senado, «por lo que no puede hallar ahí excusa aceptable alguna para continuar en la inacción, ni ampararse en cálculos de oportunidad, eficacia o coste». En definitiva, dice Aznar a través de FAES, «todas esas cautelas desaparecen cuando se comprende la magnitud de la amenaza».

Reprocha a Rajoy «no hacer nada que rebase el umbral de lo retórico»

«No es posible declarar muerta la democracia en Cataluña y no hacer nada que rebase el umbral de lo retórico para reducir a cero la capacidad de acción de los verdaderos responsables de ese crimen», reprocha a Mariano Rajoy, al que no cita explícitamente en ningún momento.

Si bien pone en valor la importancia de la unidad para afrontar el desafío de la Generalitat, insiste en que ésta no puede ser la excusa para no actuar ante «un ataque frontal a la ley, a la democracia y a los derechos de nuestros conciudadanos. A España, en suma. Un ataque que está en curso y que no ha perdido posiciones desde que se inició. Al contrario», hasta el punto de que sus primeros responsables, esto es, Carles Puigdemont y su Gobierno, «continúan desarrollando sin mayor obstáculo su actividad ordinaria».

El Rey, dice FAES, ha interpretado la sensibilidad ciudadana «ante el inocultable vacío»

Admite el ex jefe del Ejecutivo que seguramente, lo que pueda hacer sólo el Gobierno «no sea suficiente», pero entiende que «es absolutamente indispensable» que lo haga y que lo haga el primero, «porque sus responsabilidades no son transferibles y porque es con ellas con lo que se debe abrir el paso a todo lo demás». Se felicita, en cambio, del mensaje del Rey por entender que ha servido, «en una hora crítica y ante un inocultable vacío» como intérprete de la sensibilidad en la defensa de la unidad y permanencia de España.

En su nota, FAES apela a la necesidad de que el Gobierno actúe «tal y como la nación necesita que lo haga», buscando cuantos apoyos pueda, «pero sin ellos si eso retardara o condicionara el cumplimiento de su mandato constitucional». Y hace una última advertencia a modo de aldabonazo: «Y si no encontrara el ánimo para hacerlo o hubiera de reconocer su incapacidad, entonces debería otorgar a los españoles la posibilidad de decidir qué gobierno, con qué propuesta y con qué apoyo electoral se deberá hacer frente a esta coyuntura crítica para España», dando al actual ejecutivo por superado en el actual escenario de rebelión.

Acusa al Gobierno de «errores de diagnóstico», «banalización» y «falta de comprensión»

No se muestra la Fundación conservadora, hoy «divorciada» del PP, más benevolente cuando mira al pasado inmediato. «Errores de diagnóstico y de Gobierno» que han impedido una estrategia eficaz frente al empuje del secesionismo; «errores de opinión», «triunfalismo y banalización» mientras el procès avanzaba; «asombrosa falta de comprensión» de las  dinámicas nacionalistas incluida su alianza con los antisistema de las CUP, son algunas de las «perlas» que el texto va desgranando respecto a la actuación o, mejor dicho, no actuación de Mariano Rajoy.

No le cabe duda a Aznar que la confluencia de secesionistas, populistas antisistema y revisionistas de la Transición busca «demoler el sistema constitucional de 1978», todo ello acompañado de la «demonización» del Partido Popular, el mismo que, bajo su mandato, pactó en 1996 con Jordi Pujol y con Xavier Arzalluz para asegurarse la estabilidad parlamentaria a falta de una mayoría absoluta que sí consiguió en el año 2000. Aunque de esto, nada dice el ex jefe del Ejecutivo.

«Estupor»

En definitiva, dice FAES, los acontecimientos en Cataluña «producen estupor. Por lo que son y por la entidad de la respuesta que han recibido hasta ahora». Un estupor, agrega, que en muchos catalanes se manifiesta ya en una dramática «sensación de abandono institucional». Entiende la Fundación de Aznar que el actual acoso a que se están viendo sometidos la Policía Nacional y la Guardia Civil, «inconcebiblemente eficaz y duradero», no ha hecho más que agravar esa sensación, «ante la impunidad de los que saben que si consiguieran desalojar a las Fuerzas de Seguridad, desalojarían, simbólica y realmente, al propio Estado».

El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, ha contestado a la Fundación FAES que ante la gravedad de la crisis de Cataluña «no conviene actuar con estrés» y ha insistido en que el momento requiere de «unidad» y de «apoyo sin fisuras» al Gobierno y a su presidente, Mariano Rajoy. El dirigente ‘popular’ ha subrayado que tanto Rajoy como su Ejecutivo son «plenamente conscientes» de la preocupación que existe en la sociedad respecto a la situación en Cataluña tras el referéndum del pasado domingo, tal y como lo corrobora el último Barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).