El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Consejo Europeo han unido este martes sus voces para pedir al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que respete la legalidad vigente, que no actúe con precipitación y, sobre todo, que se preste al diálogo antes de proclamar la independencia unilateral de Cataluña.

«La situación en España es de mucha preocupación», ha declarado en rueda de prensa Maurice Obstfeld, economista jefe y director del Departamento de Investigación del FMI, subrayando que la crisis abierta provoca mucha incertidumbre.

En este sentido, Obstfeld ha pedido a las partes implicadas que «no actúen de forma precipitada» y les ha recomendado negociar, puesto que los beneficios serán mucho mayores.

Posible efecto contagio en Portugal

Asimismo, cuestionado sobre los potenciales riesgos que esta crisis en España representa para países vecinos como Portugal, el economista jefe del FMI ha señalado que «probablemente» habría efectos de contagio para Portugal, así como para otros países europeos.

La última edición del informe ‘Perspectivas Económicas Mundiales’ del FMI contempla un crecimiento de la economía española del 3,1% en 2017 y del 2,5% un año después, informa Europa Press.

Sin embargo, la jefa de la misión del FMI para España, Andrea Schaechter, alertaba la semana pasada de que las «positivas» perspectivas actuales para España podrían verse lastradas por «tensiones prolongadas y la incertidumbre relacionada con Cataluña», algo que podría afectar negativamente a la confianza y las decisiones de inversión.

El Consejo Europeo también pide diálogo

En paralelo, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha llamado al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a «respetar el orden constitucional» y «no anunciar una decisión que haría el diálogo imposible» en referencia a una declaración de independencia. Tusk ha reafirmado esta posición en un debate del Comité de las Regiones, tras recordar que el pasado 2 de octubre pidió diálogo al presidente del Gobierno Español Mariano Rajoy.

El pasado viernes, el representante de la Generalitat ante la UE, Amadeu Altafaj, envió un e-mail a la delegación española en el Comité de las Regiones -uno de los órganos consultivos con el que cotejan la legislación que afecte a administraciones locales y regionales los principales órganos de la Unión: Comisión Europea, Consejo de la UE y Parlamento Europeo- en el que anunciaba que Cataluña se ‘independizaba’ de los representantes españoles.

“A raíz de los acontecimientos registrados en Cataluña durante las últimas semanas y muy especialmente el pasado domingo 1 de octubre, el Gobierno de la Generalitat de Catalunya suspende temporalmente su participación en la delegación española en el Comité de las Regiones”, dice el e-mail remitido por Altafaj y al que tuvo acceso El Independiente. En esta comunicación, el representante catalán en esta delegación añadía que “por lo demás, seguiremos desarrollando con normalidad nuestra representación en el CdR y en el grupo político al que estamos adscritos”.

Altafaj es periodista de formación y fue portavoz del área económica de la Comisión Europea en plena crisis financiera. A finales de 2014, el gobierno de la Generalitat anunció la creación del puesto de Representante Permanente ante la Unión Europea como pilar de la estrategia internacional del Govern.