Unilateralidad y autoorganización. Esa es la receta de la CUP para “resistir” en los próximos días, que para los antisistema serán “claves” en la proclamación de la república catalana. “La unilateralidad y la autoorganización nos llevan a un 1-o que fue un éxito. Con esto se desmiente la tesis del diálogo, con diálogo per se no se llega a nada”, ha advertido Eulalia Reguant ante una treintena de personas reunidas en el barrio de Sant Andreu de Barcelona, una de las diez asambleas abiertas convocadas por el partido por toda Cataluña para exponer cómo prevén la resistencia al 155.

Una asamblea sobre la que ha planeado el desencanto por la convicción generalizada de que el Gobierno de Carles Puigdemont se inclina claramente por la convocatoria de elecciones -con o sin DUI- y la reclamación de nuevas propuestas para mantener unas movilizaciones que todos consideran esenciales para mantener viva la ilusión de la república. La Mesa por la Democracia está trabajando en “más jornadas de huelga o paros a partir del lunes, que sería el primer día que entraría en vigor en el 155” ha anunciado Reguant.

Una previsión que sabe a poco a las masas movilizadas. “Tenemos que parar la economía y mantener la movilización. El día 3 de octubre cayó el consumo de energía, con una parada de tres días hundimos la economía española. Pero también tenemos que ocupar todo lo que podamos, ayuntamientos, centros civícos, son nuestros, no es discutible”, afirma un participante.

Tampoco se entiende que la huelga general se posponga a un plazo de dos o tres semanas para cumplir los requisitos legales de convocatoria. “¿Estamos hablando de desobediencia y nos limitamos por la ley para convocar huelga general sin limites? Decides a los sindicatos q desobedezcan y parémoslo todo”, señala otro miembro de la asamblea.

La violencia que vendrá

También hay referencias a la violencia, siempre del lado del Estado, e incluso candidatos a asumir sus costes “siempre que los de detrás aguanten”. “Si hace 80 años les hubieran planteado la violencia que vivimos ahora habrían preguntado dónde hay que firmar”, señala otro con la vista puesta en la proclamación de la república de Lluís Companys.

“El mensaje de la Unión Europea es que sin violencia no hay independencia”, lamenta otro de los participantes. “Tendríamos que haber empezado ya el proceso constituyente, que sea del pueblo para el pueblo. Ahora tenemos a la gente y la movilización, si tardamos la perderemos. El error más grande de Puigdemont es que llamó a la desmovilización de los ciudadanos” con la suspensión de la independencia el 10 de octubre.

Artur Mas, Andreu Mas Colell y el PDCat en general han sido objeto de más criticas directas que el Gobierno, especialmente después de que Reguant reconociera que tras dos semanas sin contacto con el Govern, Puigdemont reconociera ayer ante la dirección de la CUP que “el escenario de elecciones está sobre la mesa” y no como una opción remota.

En todo caso, el objetivo queda claro: “Acciones y movilizaciones para hacer impracticable el 155 y huelga general a medio plazo”. Antes Reguant ha llamado a los participantes a concentrarse ya mañana para ocupar las puertas del Parlament y presionar a Puigdemont para que “el jueves sea el pleno de la proclamación de la república”.

Todo ello “entendiendo que lo pase lo que pase el viernes: DUI o elecciones, o DUI y elecciones, el objetivo será frenar la represión del Estado en la calle y el bloqueo de la administración de la Generalitat”.