Representantes legales de Facebook, Google y Twitter comparecieron este miércoles ante el comité de Inteligencia del Senado de los Estados Unidos, en una nueva sesión dirigida a determinar la influencia de la propaganda rusa en redes sociales durante las elecciones presidenciales del año 2016 que llevaron a Donald Trump a la Casa Blanca.

Y en mitad de ese debate, recurrente en la política norteamericana durante los últimos 12 meses, emergió Cataluña. Fue a iniciativa del senador demócrata de Nuevo México, Martin Heinrich, que afirmó disponer de “información substancial de fuentes abiertas” que apuntaría a la actividad de la propaganda rusa en el proceso independentista.

La pregunta se puede ver en el vídeo a partir del minuto 1:40, y es textualmente la siguiente:

“La revista rusa RBC reveló recientemente que una fábrica de propaganda en San Petersburgo empleaba cientos de trolls. Incluidos 90 dedicados solamente a los Estados Unidos. Gastaron unos 2.3 millones de dólares en 2016, la mayoría en política estadounidense. Contactaron a activistas estadounidenses y les ofrecieron miles de dólares para organizar protestas.

Las plataformas que ustedes representan son globales, no solo operan en Estados Unidos. Y hay substanciales fuentes de información abierta informando de que actividades divisivas similares pueden estar ocurriendo, por ejemplo, en la región de Cataluña en España. ¿Qué están haciendo ustedes, ahora mismo, para asegurarse de que sus plataformas no se usan de forma divisiva en todo el mundo para debilitar a las democracias occidentales? ¿Y en particular con el ejemplo de Cataluña, están al corriente de lo que están haciendo allí?”

El representante de Twitter deslizó que su compañía ha tomado medidas contra la propaganda rusa en Cataluña

La pregunta cogió con la guardia baja a los comparecientes. “Estamos centrados en evitar este tipo de abuso a nivel global. Cuando decimos que tenemos una obligación de proteger a la plataforma de este tipo de uso, es una obligación global. Nos centramos en las elecciones según el calendario, incluidas las elecciones catalanas que se celebraron recientemente”, respondió el representante de Facebook, Colin Stretch, en referencia a la votación del pasado 1 de octubre.

El representante de Twitter, Sean Edgett, fue más específico: “Creo que sí, pero necesito recabar más información”. Google aseguró no tener información concreta sobre el asunto.

El 1 de octubre, El País informó, usando datos de la herramienta de análisis Hamilton 68, que el número de referencias a la crisis catalana se había incrementado cerca de un 2.000% durante los días previos al referéndum en cuentas rusas asociadas a la propaganda pro-Kremlin.

Durante esas 48 horas, el hashtag #catalanreferendum fue más usado en estas redes que otros clásicos como #maga (en referencia a Make America Great Again, el lema de Donald Trump), #boycottnfl (estaba en pleno apogeo la polémica por las faltas de respeto al himno norteamericano en la NFL), o el mítico #fakenews.

La relación de Rusia con el proceso independentista, en cualquier caso, es una idea común en Estados Unidos, que en buena parte interpreta toda la crisis en esta clave.

Sin ir más lejos, el editorial del Washington Post del día 2 de octubre se titulaba Cataluña celebra un referéndum, Rusia lo gana. Y decía esto: “Los únicos apoyos del nacionalismo catalán son Escocia, el gobierno marginado de Venezuela y el aparato de inteligencia y propaganda de Rusia, que movilizó a sus grupos mediáticos y a sus robots en redes sociales en apoyo a los separatistas. Moscú evidentemente percibe el movimiento catalán como otro instrumento para dividir y debilitar al occidente democrático”.

Bronca a las redes sociales: ‘Despierten’

Como parte de esa estrategia global, el comité de Inteligencia lanzó un aviso este miércoles a las principales redes sociales: “Despierten”. “Esto se trata de seguridad nacional, y de la manipulación deliberada y polifacética del pueblo americano por agentes de un poder extranjero y hostil”, dijo el senador Richard Burr, del Partido Republicano.

La comparecencia, en general, estuvo centrada en los detalles de la influencia rusa a través de las redes sociales en las elecciones de 2016. Facebook, en especial, lleva toda la semana ofreciendo datos sorprendentes. Ha descubierto 3.000 anuncios pagados directamente por la agencia rusa Internet Research Agency, con mensajes concretos diferenciados y distribuidos en estados clave. Este miércoles, reveló además que 146 millones de usuarios en Facebook e Instagram estuvieron expuestos a estos mensajes en particular.