El ministro de Justicia, Rafael Catalá ha asegurado hoy que pese a la puesta en libertad de Puigdemont -con medidas cautelares- decretada por la Justicia belga, el ex president terminará su huida “ante los tribunales españoles”. Ha recordado que la resolución conocida ayer hace referencia a la orden de detención y entrega a España y no al proceso judicial propiamente que se sigue contra él y los otros cuatro miembros de nuestro país.

Catalá ha afirmado que la orden dictada se resolverá “favorablemente” pese a los intentos de Puigdemont de “ponérselo más complicado” a la justicia española refugiándose en Bélgica. Ha apuntado que pese a confiar en las autoridades belgas España deberá hacer “un cierto control y supervisión de la orden de entrega dictada”.

Catalá reconoce que pese a la «confianza» en Bélgica se harán «controles» sobre la entrega

Recuerda que el proceso que se lleva a cabo en Bélgica hace referencia exclusivamente a la entrega y no al procedimiento judicial abierto en España. Añade además que las órdenes de detención y entrega acordadas entre miembros de la UE se basan en criterios de «confianza» y en compromisos de refuerzo de la cooperación acodados por los estados europeos.

Sin planes de ilegalización «sobre la mesa»

Catalá, que ha intervenido en un desayuno informativo celebrado hoy en Bilbao, ha señalado que Puigdemont no está inhabilitado y por tanto puede concurrir a las elecciones del próximo día 21 de diciembre. El ministro también ha asegurado que la posible ilegalización de formaciones políticas “no está sobre la mesa en absoluto” y ha recordado que en España se puede defender la independencia o la república en las instituciones, “nuestra democracia garantiza la libertad de expresión”.

Respecto a la aplicación del artículo 155, Catalá ha asegurado que la intención del Gobierno es anular su vigencia en Cataluña tras las elecciones y constitución del próximo gobierno que resulte de las elecciones, incluso si el nuevo Ejecutivo sea de signo independentista, “esta medida tan excepcional finalizará cuando el nuevo gobierno se comporte con lealtad constitucional”. También ha negado que se vaya a modificar la intensidad del 155, “no tenemos previsto ni matizar, ni rebajar ni intensificarlo”.

Desprestigio de la Justicia

El ministro se ha referido durante su intervención a la necesidad de reformar la Justicia en España en cuestiones como la actualización de leyes, de medios y de refuerzo de personal. Junto a ello ha apelado a trabajar para modificar la mala imagen que la Justicia posee en amplios sectores de la sociedad. En especial se ha referido a las dudas que sobre su imparcialidad existen.

El ministro reclama acciones para mejorar la percepción social de los jueces

Catalá ha afirmado que en todos sus años de profesión jamás ha conocido a un juez que actúe bajo presiones políticas, estoy seguro que los 5.500 magistrados de nuestro país son independientes”, ha dicho. Pese a ello sí ha llamado a trabajar para corregir una extendida percepción social.

Catalá también ha hecho referencia a la reclamación de la competencia de prisiones que hace el Gobierno vasco y de la que ha asegurado que actualmente no ve un marco adecuado “para ampliar competencias”. Ha señalado que en estos omentos que en este ámbito se deberían dar pasan más por reforzar “la cooperación” que por la cesión de transferencias como esta.