A las seis de la tarde, los vecinos de Bolvir y poblaciones limítrofes de la Cerdaña pueden disfrutar en el local social del Ayuntamiento del municipio gerundense de un taller de Iniciación sobre la acción y resistencia noviolenta. Un curso convocado por el CDR (Comité de Defensa de la República) de la Cerdaña dirigido «a las personas interesadas en mejorar las capacidades de acción noviolenta. Especialmente colectivos organizados».

Mientras los líderes políticos del independentismo empiezan a rebajar la tensión en sus comparecencias públicas, reconociendo que «no estaban preparados» ni tenían «una mayoría suficiente» para implementar la república independiente de Cataluña proclamada el 27 de octubre en el Parlament, los CDR’s siguen activos y preparándose para defender su república si los partidos, pasadas las elecciones del 21-D, les llaman a ello.

En esa tarea se esfuerza también el CDR de la Cerdaña, comarca de la provincia de Girona limítrofe con Francia que se ha convertido en una de las más ricas de Cataluña gracias a pasar de la agricultura a la explotación del turismo de montaña -esquí y golf incluidos en el paquete-. Y dentro de la Cerdaña, el municipio de Bolvir es probablemente el más agraciado por el nuevo maná del turismo.

El Comité de Defensa de la República (CDR) de la Cerdaña se dirige a los interesados en mejorar «las capacidades de acción noviolenta»

Sus 375 habitantes pueden presumir de contar en su término municipal con un club de golf –el Real Club de Golf de la Cerdaña– y un hotel Relais & Chateaux –la Torre del Remei-, además de un vecindario selecto, lo que le convierten en una de las poblaciones más pijas de Cataluña.

Bolvir fue el pueblo escogido para segundas residencias de infarto por el mayor de los vástagos de Jordi Pujol, Jordi Pujol Ferrusola; la dueña de Coca-Cola European Partners, Sol Daurella; el constructor José Luis Núñez; el creador de Pronovias, Alberto Palachi; el presidente del Grupo Planeta, José Crehueras; o el editor de La Vanguardia, Javier Godó. Un selecto grupo al que recientemente se han unido Gerard Piqué y Shakira.

Regado por los generosos impuestos de las viviendas del club de golf o la Corona de Bolvir, el consistorio cuenta con unas instalaciones municipales envidiables. Pabellón de primer nivel, piscina y una escuela de primaria idílica. Además del recién restaurado edificio del Ayuntamiento en el que se encuentra el local social que acogerá el taller de resistencia pasiva.

Allí pondrá en práctica su taller el colectivo En peu de pau (En pie de paz), cuyos materiales se recomienda leer antes de asistir a las tres horas de clase práctica sobre cómo resistir de forma «noviolenta» a las fuerzas policiales. Una plataforma que se define como la organización de diversos colectivos centrados en cómo «extender y socializar las legítimas acciones sociales y cívicas de carácter pacífico y no violento que han caracterizado las movilizaciones de defensa de derechos y libertades y las respuestas ante la deriva represiva del Estado».

El mejor ejemplo, o el más exitoso en términos de objetivos independentistas, fue la huelga general convocada el pasado 8 de noviembre, en la que los CDR’s cortaron diversas carreteras, entre ellas el enlace viario de La Junquera, en la frontera con Francia, así como las vías del AVE en Barcelona y Girona. Como gustaba decir a Oriol Junqueras en los mítines de la campaña del 1-O, «no podrán contra un pueblo alegre y combativo».