El Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM), el sindicato con más votos y afiliados entre la policía local de Madrid, ha vuelto a salir en defensa de los agentes que vertieron insultos y amenazas contra la alcaldesa Manuela Carmena (así como periodistas y políticos) en un chat de WhatsApp. En un nuevo comunicado interno de este colectivo se ataca con dureza a “medios de comunicación, organizaciones, redes sociales y políticos” y acusa al Ayuntamiento madrileño de “querer tomar rehenes”, en referencia a los policías expedientados. A tres de los agentes deslenguados en el chat el Consistorio les ha sancionado quitándoles el arma reglamentaria.

Comunicado CPPM

Comunicado CPPM

Según la nota de CPPM, “el área de Salud, Seguridad y Emergencias de este Ayuntamiento parece que siempre quiere tener rehenes en forma de suspendidos o expedientados”. Asegura CPPM que “anteriormente” fueron sancionados “compañeros que participaron en una legítima protesta contra una decisión que les perjudicaba en sus condiciones laborales”.

El sindicato denosta el “afán justiciero” existente y carga contra la “inestimable colaboración de los medios y su sindicato afín”. Se trata de una alusión a CCOO, sindicato al que pertenece el denunciante de los chats, hoy de baja laboral.

CPPM opina que los comentarios “no son aceptables” (esto último en mayúsculas), defiende la “presunción de inocencia” de los que profirieron amenazas y dice sin señalar a nadie que a algunos “no les ha importado manchar la imagen de un cuerpo que está a años luz en dignidad y altura moral de todos los que han insultado y difamado a los policías municipales de Madrid”.

“Vejestorio despreciable”

Entre las lindezas proferidas, a Carmena se la llamaba en el chat “vejestorio despreciable” y se manifestaba que “lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros”. “Que se muera la zorra vieja ya”, es otro de los comentaros escritos en el chat, integrado por más de cien agentes municipales del turno de noche. También hay comentarios de orientación claramente fascista y nazi.

“Esperemos que los que han dictado sentencia se apliquen la misma medicina y cesen por las barbaridades que expresan a diario en sus tweets públicos”, afirma CPPM sin aportar ningún mensaje como prueba: “Sin imaginarnos lo que pueden llegar a escribir en sus grupos y chats privados”.

El grupo de WhatsApp se llamaba turno de noche, llegaron a participar en él 200 agentes y era utilizado informalmente como herramienta de trabajo.