La Iglesia de Suecia quiere una fe más inclusiva y acompasada con los usos sociales de la actualidad. Por ello, ha recomendado a sus miembros y sacerdotes que dejen de referirse a Dios como «él» o «señor» y que pasen a utilizar un lenguaje «de género neutro». Entre otros ejemplos, apuestan por llamar a Dios también «madre», y no sólo «padre».

La medida ha sido aprobada por la mayoría de la Asamblea que representa a esta congregación, la segunda comunidad luterana más numerosa de todo el mundo y con la que se identifica en Suecia más del 60% de la población. La Iglesia de Suecia se desgajó del control de la Santa Sede en 1527.

La institución ha querido dejar claro que no se trata de una prohibición sino de una recomendación, orientada a actualizar términos para adaptarse «a la época contemporánea». «Teológicamente sabemos que Dios está fuera de nuestras ideas de género, Dios no es un ser humano», ha dicho la arzobispo Antje Jackelen en declaraciones a la agencia TT. Jackelen está al frente de la Iglesia Sueca, que permite la ordenación de mujeres, desde el año 2013.

Las medidas se implementarán a partir de mayo de 2018, junto a otras nuevas recomendaciones.