El 21-D, las elecciones autonómicas convocadas por Mariano Rajoy al amparo del artículo 155, «es la segunda vuelta del 1-O». Así lo ha anunciado hoy el ex presidente catalán Carles Puigdemont, vía videoconferencia desde Bruselas, en la presentación de su candidatura en Girona. El ex president se apunta al plasma para protagonizar su primer mitin de campaña en su pueblo, Sant Julià de Ramis.

Una presentación centrada en recordar el referéndum del 1-O como «una victoria de los ciudadanos que dio a la historia de Cataluña una de sus victorias más sentidas». Ese día, ha asegurado Puigdemont desde Bruselas, «vencimos al miedo y a la violencia, nos unimos para defender la libertad, la democracia y la paz» con la celebración del referéndum de independencia convocado por la Generalitat en contra de la oposición del Tribunal Constitucional.

El 21-D, las elecciones autonómicas convocadas por Mariano Rajoy al amparo del artículo 155, «es la segunda vuelta del 1-O»

«En Sant Julià -la localidad escogida para presentar la campaña, donde reside habitualmente Puigdemont- la dignidad de mucha gente dejó en evidencia la indignidad de la violencia del Estado, todo el mundo vio la rabia de la potencia policial y la impotencia política de quienes solo se pueden refugiar en la violencia porque no tienen otras razones», ha añadido, para defender que su candidatura es la que mejor garantiza seguir adelante con el empeño de la independencia.

Un objetivo que Puigdemont ha explicado por la voluntad de «cambiar de Estado para cambiar de era» y ha dado la vuelta a las críticas que habitualmente se dirigen al nacionalismo catalana para abogar por dejar atrás «un Estado del siglo XX o XIX» marcado por «las pasiones del nacionalismo imperialista que tanto daño han hecho».

El ex president se ha referido también a al «difícil situación personal de los compañeros que están en la prisión» o su condición de «exiliado». Es duro, ha añadido, «pero lo hacemos para cambiar  este estado de miedo y autoritarismo por un estado de esperanza y respeto». 

«No nos hemos resignado» ha concluido «encaramos el 21-D como la segunda vuelta del 1-O para hacer de la vía democrática el único camino para avanzar, garantizar la libertad de Cataluña y la estabilidad que nos han robado» con la retirada del 155 y las políticas «que estrangulan nuestra economía y quieren romper la cohesión social».

Con esta intervención el ex presidente de la Generalitat ha entrado oficialmente en campaña -pese a que ha teledirigido todos los pasos de JxCat desde Bruselas– en un acto convocado en Sant Julià de Ramis (Girona) frente al pabellón en el que Puigdemont debía haber votado el 1-O, en el que se produjeron cargas policiales. Un espacio escogido como «símbolo de la represión» de esa jornada, han destacado los organizadores.

Se trataba de la presentación de la candidatura por la provincia de Girona, que lideran Gemma Geis y el ex consejero de Cultura Lluís Puig, huido a Bruselas junto a Puigdemont. Una presentación en la que el director teatral Joan Lluís Bozzo, candidato por Barcelona, ha abogado por «no dejarnos llevar por el miedo», en referencia también al 1-O, mientras la alcaldesa de la ciudad, Marta Madrenas, ha defendido que JxCat es «la lista que quiere la gente. Los catalanes quieren que vayamos juntos  que estemos al lado de Carles Puigdemont, nuestro presidente legítimo».