El exjefe militar de ETA Peio Eskisabel, Xerpa, ha quedado hoy en libertad tras pasar doce años en la prisión francesa de Uzerche, ha informado la agrupación de familiares de presos de ETA Etxerat. La asociación ha indicado, en un mensaje difundido en las redes sociales, que Eskisabel ha sido puesto en libertad en el paso fronterizo de La Junquera.

Eskisabel Urtuzaga y su supuesto adjunto, José Manuel Ugartemendia, fueron detenidos en abril de 2005 en la localidad de Caussade, al sur de Francia, por la policía gala. Dos días antes de su arresto, Xerpa dejó olvidada una bolsa con efectos personales, entre ellos ropa, una pistola con el anagrama de ETA en la culata y documentos falsos con su fotografía, en un autoservicio de lavandería de esta localidad, situada a unos 70 kilómetros de Toulouse.

La bolsa de Xerpa fue a parar a la oficina municipal de objetos perdidos, donde un funcionario alertó a la Gendarmería al toparse con una pistola cuando buscaba algún dato sobre la identidad de su propietario. Alertadas la Policía Judicial de Toulouse y la Dirección Nacional Antiterrorista (DNAT), con sede en París, montaron, sin grandes esperanzas, un discreto dispositivo de vigilancia por si Esquisabel volvía a buscar sus pertenencias a la lavandería, como así ocurrió para sorpresa de los investigadores.

Eskisabel y Ugartemendia fueron arrestados cuando se dirigían al establecimiento y condenados después en París a diecisiete y ocho años de prisión, respectivamente. El Tribunal de lo Criminal de París también dictaminó que Eskisabel tendría que cumplir de forma efectiva al menos dos tercios de la condena y que al salir de prisión sería expulsado de Francia.

El tribunal consideró a Xerpa culpable de la mayoría de los 28 cargos que pesaban contra él, y en particular del de ser dirigente de una organización terrorista. La Policía francesa dijo en el juicio que Xerpa “estaba entre los cinco activistas con mayor responsabilidad” en ETA al ser arrestado en 2005, ya que no sólo “estaba a la cabeza del aparato militar” con Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”, sino que también era responsable de la contabilidad del aparato militar, del reparto del material para el día a día de sus componentes y de la estructura GESA de cobro del “impuesto revolucionario”.