Tras años de pelotazos urbanísticos, mordidas, concursos amañados, contrataciones a dedo y privatización masiva de servicios públicos, la localidad de Valdemoro (casi 75.000 habitantes) empieza a deshacer poco a poco la trama Púnica. Al frente de la operación de limpieza, el cuatripartito que gobierna esta ciudad de la comarca de La Sagra desde hace cuatro meses, cuando PSOE, Ganemos Valdemoro (que cuenta con Podemos y Equo), IUCM (antigua marca de IU en Madrid, desfederada de esta formación) y una formación local llamada Proyecto TUD, que hasta no hace tanto lideraba una prima de Francisco Granados (Irene Tovar), desbancaron a Ciudadanos del equipo de Gobierno.

Granados fue alcalde durante una legislatura, de 1999 a 2003. Pero su larga sombra se instaló en el pueblo, y además de su imputación y detención durante casi tres años (de octubre de 2014 a junio de 2017), cayeron también imputados sus sucesores: José Miguel Moreno (quien declaró en una conversación grabada que se había hecho diputado autonómico para “tocarse los huevos”) y José Carlos Boza. “La historia de Granados es la historia más negra de Valdemoro”, recalca el actual concejal de Economía, Javier Carrillo (Equo).

Un cuatripartito gobierna desde hace cuatro meses y quiere revertir todos los contratos

“Como estamos comprobando en los trabajos de la Comisión Especial de Auditoría de la Deuda, la corrupción, las irregularidades y el despilfarro acercaron al municipio a la quiebra”, denuncia Carrillo, que preside dicha comisión. “No solo puede haber responsabilidades penales, sino que hay que solucionar el lastre de contratos lesivos”.

El pasado jueves 30 de noviembre, el cuatripartito (el alcalde es Serafín Faraldos, del PSOE) aprobó rescindir el contrato del Restaurante-Terraza Duque de Ahumada, sito en el parque del mismo nombre, a una empresa vinculada al turbio empresario David Marjaliza, otro de los prohombres de la Púnica. La Vid Servicios Hosteleros pagaba un canon anual al Ayuntamiento de 17.500 euros. “Se concedió en 2014 por un periodo de 30 años. ¡Pero es que el contrato incumplía de partida los pliegos!”, denuncia la concejala de Urbanismo, Cynthia Mateos (IUCM).

Esta semana se aprobó anular la concesión de un restaurante que incumplía los pliegos de partida

Vendrán más rescisiones, avisan desde el equipo de Gobierno. La contratación pública de Valdemoro estaba totalmente subyugada a la trama, aunque Púnica era mucho Púnica: los imputados actuales se aproximan a los dos centenares y las ramificaciones llegan a instituciones tan ajenas a la región madrileña como el Gobierno de Murcia o la Diputación de León, además de una multitud de ayuntamientos: Collado Villalba, Serranillos del Valle, Casarrubelos, Torrejón de Velasco, Moraleja de Enmedio, Brunete… Y ex consejeros como Salvador Victoria (que sonó como sustituto de Aguirre en su día) o Lucía Figar.

La casa que se estaba construyendo Francisco Granados.

Pero el epicentro simbólico es de lejos Valdemoro. Y el cuatripartito quiere extirpar los resquicios de la trama, sabedor de que tiene menos de dos años. Así, se está produciendo una limpieza en un ayuntamiento con el personal inflado y elegido a dedo por el PP local: cuando llegó Granados había 400 funcionarios y en 2008 los empleados públicos superaban los 1.200.

El siguiente paso será el polideportivo Supera y los terrenos aledaños, por los que el entramado de Marjaliza abona poco más de 1.500 euros anuales. “Una ganga”, dicen en el Consistorio.

Por el polideportivo Supera, una firma de Marjaliza paga un canon de 1.500 euros anuales

El centro Supera fue adjudicado a una de las firmas de la red de Marjaliza (Team Gestión Deportiva S. L.) por 75 años. “Solo el Mc Donalds allí instalado paga 75.000 euros al año a Team Gestión. Y resulta que la empresa declara año tras año pérdidas de forma incomprensible”, destaca Javier Carrillo, responsable de Economía. El concejal que lo adjudicó fue Germán Alarcón, cuñado de Francisco Granados. Y al frente de Team Gestión estuvo hasta 20 días antes de que estallara la trama (octubre de 2014) Ana María Ramírez, cuñada del ex alcalde Boza, ahora imputada. En Valdemoro la corrupción era una cuestión cuasi familiar.

También el cuatripartito acecha obras como la pista de hielo Fernández Ochoa. Esta instalación olímpica se inauguró en 2007 sobre una superficie de 1.800 metros cuadrados, pero la adjudicación fue declarada ilegal por una sentencia del juzgado de lo Contencioso-Administrativo. La concesión de la pista de hielo iba “contra el interés general” porque el Ayuntamiento abonaba a Hydra Gestión Deportiva S.L. -relacionada también con Marjaliza- 120.000 euros anuales cuando existía una empresa alternativa que cubría ese contrato por tan solo 9.000 euros.

La pista de hielo está en la lupa del Ayuntamiento y su antigua adjudicación fue anulada judicialmente

La lupa llegará a todas las áreas, aseguran en el Consistorio valdemoreño. También sobre Waiter Music, sospechosa de pagar mordidas a Granados. Waiter Music SL organizó las fiestas patronales de 2011 a 2014. La Fiscalía ha hablado de “irregularidades que son objeto de análisis actualmente” por contratos que se incrementaban por culpa de “cuotas de intermediación” (un eufemismo vinculado con el cobro de comisiones).

La inestabilidad política de Valdemoro no ha ayudado a revertir la trama. En junio todos los partidos (PP incluido) dieron una rueda de prensa conjunta para denunciar la “inacción” del entonces alcalde Guillermo Gross (Ciudadanos), que gobernaba en minoría. Fue un hecho inédito. “Cuando tomé posesión como alcalde, el Ayuntamiento estaba inmerso en procesos judiciales relacionados con la Púnica“, comenta Gross por teléfono a El Independiente. “Después de dejarnos la piel durante dos años se empiezan a ver los frutos, y si no avanzamos más fue por el bloqueo de la oposición, que anteponía sus intereses a los de Valdemoro”.

No solo puede haber responsabilidades penales, hay que solucionar el lastre de contratos”, dice el concejal de Economía

La oposición tiene una versión bien distinta, y de hecho en la prensa se publicó que numerosos contratos de la etapa del PP se mantenían. “Gross además no discutía con nadie de la oposición y quería administrar Valdemoro con una minoría imposible”, explican fuentes del actual equipo de Gobierno. Con Gross al frente, en febrero pasado finalmente se trató de dar solución a los problemas de ampliación del Instituto de Enseñanza Secundaria Neil Armstrong, cuyos terrenos habían sido asignados a filiales de la Púnica.

El ‘casoplón’ de Granados, el símbolo

Antes de ser derrocado por el cuatripartito, Ciudadanos llevó a cabo la rescisión del contrato con la empresa Tex Publicidad Exterior SL para la instalación y conservación de soportes publicitarios; y también la supresión de zonas con aparcamiento controlado, esto es, rescisión del SER de Valdemoro por “incumplimiento de lo establecido en el pliego de condiciones”.

Vendrán más anulaciones pero el cuatripartito no lo tiene fácil: la cafetería del cementerio-tanatorio, los colegios concertados… A veces hace falta algo más que dirigentes en la cárcel y una investigación judicial en marcha para rescindir contratos, debido a la seguridad jurídica vigente. Y porque se cuentan por decenas.

La Púnica convalece en Valdemoro y su símbolo es el casoplón que Francisco Granados construía en la Calle de Chequia, 350 metros cuadrados con vistas a todo el municipio. Hoy aparece con las ventanas apedreadas y pintadas relacionadas con la supuesta condición de saqueador del ex número tres de Esperanza Aguirre .