El titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid ha acordado este martes continuar las diligencias sobre el denominado “caso del chat policial” donde varios policías locales vertieron insultos a la alcaldesa Manuela Carmena al considerar que pueden ser constitutivos de un delito de odio y otro de injurias.

Según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), el magistrado ha decidido seguir con las diligencias iniciadas por una denuncia por amenazas presentada en el Juzgado de Guardia.

Tras tomar declaración a los investigados, el juez entiende que que existen indicios de la supuesta comisión de un delito de odio y otro de injurias. No obstante, el magistrado considera que no se dan las condiciones para acordar la medida cautelar de orden de protección solicitada por el denunciante.

Fuentes jurídicas han señalado a Efe que el juez ha aceptado la personación en la causa del Ayuntamiento de Madrid, pero no la del sindicato Comisiones Obreras. Las mismas fuentes han precisado que, ya a título personal, también ha permitido la personación de los periodistas Ana Pastor y Antonio García Ferreras, a los que también se insultaba en el chat.

Este lunes declararon ante el juez los tres agentes de la Policía Municipal denunciados que, según sus abogados, no negaron los hechos, aunque se remitieron a que era un grupo privado, “en un tono de broma, admitiendo que era una broma macabra en algunos casos”. Después de ser identificados como los autores de los insultos en el chat, los agentes fueron apartados del servicio y se les retiró el arma reglamentaria.

En el chat, denunciado el pasado 13 de noviembre, se llamaba a la alcaldesa madrileña “vejestorio despreciable” y se decía que “lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros”, entre otros mensajes, en los que también se ensalzaba a Adolf Hitler y el nazismo y se vejaba a los inmigrantes