Supuestos vídeos del Estado Islámico que no existen o noticias sobre violaciones por parte de soldados o refugiados que nunca se produjeron. La difusión sistemática de noticias falsas en internet ha tenido su espacio en el Congreso de los Diputados a raíz de las injerencias extranjeras en el desafío independentista y el riesgo de ciberseguridad para las elecciones catalanas del 21D. El director del Centro de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN, Janis Sarts, ha comparecido este jueves en el Parlamento para explicar la raíz y de las motivaciones de este fenómeno y pedir la adhesión de España a este organismo internacional, que ya cuenta con 12 países. El experto en ciberseguridad también ha recomendado a las autoridades españolas que impulse varias medidas, como la creación de un organismo independiente al Gobierno que detecte y sancione a las plataformas que distribuyen este tipo de informaciones.

El dirigente ha comparecido en la Comisión Mixta sobre Seguridad Nacional, donde ha alertado de que «el 91% de las cuentas en las sedes sociales son robots, no personas», y la creación de perfiles falsos responde al interés por «dar credibilidad a cierta información y difundir noticias falsas», para en último lugar influir en la sociedad en momentos de especial importancia como periodos electorales. «Se están utilizando para crear divisiones emocionales en la sociedad y exacerbar divisiones ya existentes», ha señalado. «Si esto se produce en un contexto electoral nos encontramos con una situación muy peligrosa»; ha advertido el directivo de la OTAN. «Hemos comprobado que estas campañas se dan sobre todo en periodos electorales y de crisis».

Los fines políticos o económicos llevan a la creación de estas plataformas robóticas

El fin de este fenómeno es «socavar la confianza en el resultado» de estas elecciones, según ha señalado Sarts. En este sentido, ha advertido de la dificultad de detectar estas redes, generadas de forma robótica, por lo que es difícil detectar también la falsedad de  esta información interesada. El experto en ciberseguridad ha lanzado un mensaje directamente a las autoridades españolas y ha pedido un organismo que regule y restrinja la difusión de información falsa: «La libertad de expresión es absolutamente importante pero cuando los robots hablando, no tienen libertad de expresión y tenemos que garantizar que no permitimos que alguien engañe a los ciudadanos». Este organismo, según ha señalado, tendría que ser independiente al Gobierno para garantizar su credibilidad y tendría que estar encabezado por una persona reconocida e independiente políticamente.

Otro de los fines de la aparición de estas plataformas de fake news es que componen, por sí mismas un modelo de negocio que consigue ingresos económicos a través de los clics y el tráfico. «El problema es que se presentan como fuente creíble. Para que los medios se puedan defender tienen que haber políticas gubernamentales que alienten un buen periodismo y que corten el sistema de incentivos financiero a los que son especialmente sensacionalistas y que de forma intencionada estén transmitiendo historias falsas de gran carga emocional para ganar dinero». En este sentido, ha señalado que a veces los dos intereses, el político y el económico, se entremezclan. Es el caso de las webs que ofrecen bromas o virales y que gracias a ello consiguen millones de seguidores. Y una vez asentados, publican informaciones de contenido político que es capaz de crear influencia más allá de que sea o no cierta.

Hay dos elementos que definen a este tipo de plataformas. No es sólo el hecho de que publiquen noticias falsas, puesto que en un momento dado «todo el mundo puede cometer errores, pero se rectifica». Una de las vías para detectar estas campañas es, precisamente si detrás hay personas reales o si son robots o bots. Además, hay que poner la atención en la existencia de un «esfuerzo coordinado». «La gente difunde rumores, no es lo mejor pero tampoco hay que castigar a alguien por ello». Es diferente el caso en el que exista una «acción coordinada que podemos rastrear y que intenta tener un efecto difundiendo deliberadamente una noticia falsa, ahí tenemos un problema». «Una vez que podemos establecer que una realidad falsa, que no son organizaciones reales, y cuando veamos que hay una estrategia y no el caso de una persona individual, ahí es cuando tendríamos que intervenir», ha precisado Janis Sarts.

Regular las redes en campaña electoral

El dirigente también ha pedido una regulación específica para las redes en periodos electorales para garantizar que se cumplen los requisitos legales del proceso.»Tenemos  que establecer un sistema mediante el cual sabemos que las elecciones son libres y no hay influencia del exterior», ha precisado. «Hay una serie de normas, de no hacer campaña un día antes, de transparencia en la publicidad…¿todo eso se cumple en los medios sociales? ¿Y si alguien se compra una bot net y se presenta como el vecino de al lado? Hay ámbito para legislar y regular», ha señalado, al tiempo que ha advertido que este tipo de legislación no podría limitarse al ámbito nacional y tendría que contar con apoyo internacional.

El experto en ciberseguridad apunta directamente a Rusia como actor importante de este fenómeno

«Hay una pauta que hemos visto, y en algunos casos se ha producido amplia evidencia en que el Gobierno ha estado involucrado», ha comenzado Sarts: «La mayoría de pistas de direcciones IP lleva a territorios rusos. Por ejemplo, circuló una carta falsa del ministro de Defensa sueco en 2015 sobre la supuesta entrega de armas a Ucrania que no era real pero que causó un considerable caos político en Suecia, porque hubiera sido un gran escándalo. La dirección de IP nos llevaba a San Petesburgo».

El experto ha destacado que estos ataques se producen cuando hay un fallo de «narrativa nacional». «A veces los gobiernos no tienen la credibilidad para responder a estos fenómenos», ha insistido, apuntando a que las organizaciones no gubernamentales tienen más consistencia para enfrentarse a ello. En este punto, ha invitado a España ha unirse al Centro de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN. Esto, según ha dicho, sería «muy positivo» para implementar conjuntamente una respuesta conjunta.