Política LA GESTIÓN DE LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE BALONCESTO

Garbajosa aprueba un código de buen gobierno en plena investigación judicial a su antecesor

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Garbajosa aprueba un código de buen gobierno en plena investigación judicial a su antecesor
Jorge Garbajosa y José Luis Sáez, el día que el primero fue elegido presidente de la FEB en julio de 2016.

Jorge Garbajosa y José Luis Sáez, el día que el primero fue elegido presidente de la FEB en julio de 2016.

Resumen:

La Federación Española de Baloncesto (FEB) acaba de aprobar un Reglamento de Gobernanza que regula de manera estricta los gastos de viajes, dietas y atenciones protocolarias en los que incurra su personal, tanto directivo como empleados. El nuevo código de buen gobierno se produce en medio de la investigación judicial al ex presidente José Luis Sáez, acusado de cargar a la organización gastos personales y familiares "no afectos a la actividad federativa" junto a otras presuntas irregularidades. Los gastos del presidente tendrá que autorizarlos a partir de ahora el director de Finanzas, como defendía sin éxito el auditor desde 2013. Jorge Garbajosa y su 'número dos', José Antonio Montero, se reservan la posibilidad de viajar en preferente si el viaje dura más de tres horas; el resto, en clase turista.

La Federación Española de Baloncesto (FEB) acaba de aprobar un Reglamento de Gobernanza que regula de manera estricta los gastos de viajes, dietas y atenciones protocolarias en los que incurra su personal en plena investigación judicial al ex presidente José Luis Sáez, acusado de cargar a la organización gastos personales y familiares «no afectos a la actividad federativa» junto a otras presuntas irregularidades.

Con la nueva regulación, muchos de los desembolsos realizados en la anterior etapa y ahora bajo sospecha no se habrían podido producir o al menos su imputación al presupuesto federativo se habría dificultado enormemente, al establecerse filtros que antes no se aplicaban. Y ello cuando el auditor advirtió en sus informes de la debilidad que suponía que los gastos del presidente no requirieran autorización.

No será a título de inventario. El cumplimiento de las medidas contenidas en este reglamento -aprobado el pasado miércoles por la comisión delegada de la FEB- será un baremo relevante a la hora de concretarse la subvención que concede anualmente el Consejo Superior de Deportes (CSD) a las federaciones deportivas. En el caso de la de baloncesto, la ayuda estatal ha ascendido este año a 1.746.334 euros, un 11,7 % sobre la previsión total de ingresos para el ejercicio.

A partir de ahora, los gastos en los que vaya a incurrir el presidente requerirán necesariamente la autorización del director de Finanzas y Administración de la Federación. Esta exigencia venía planteándola el auditor de cuentas de la FEB al menos desde 2013, sin que hubiera sido atendida mientras Sáez -mandamás del baloncesto español entre noviembre de 2004 y julio de 2016, cuando fue relevado por Jorge Garbajosa- ocupó la presidencia. En su informe, el auditor hacía constar la ausencia de evidencias sobre la «autorización previa por terceras personas» a los gastos del presidente. Esa misma debilidad volvió a ponerla de manifiesto cuando fiscalizó las cuentas de 2014, tras constatar que la indicación que había expresado un año antes seguía sin atenderse.

Con el Reglamento de Gobernanza, la Federación Española de Baloncesto -imputada como persona jurídica por delitos de blanqueo de capitales y fraude fiscal en la causa que dirige el Juzgado de Instrucción 36 de Madrid contra la anterior cúpula directiva- establece un sistema reglado de autorización de sus operaciones con segregación de funciones para que ninguna persona «pueda intervenir en todas las fases de una transacción», así como de supervisión interna a fin de asegurar su cumplimiento.

La auditoría complementaria realizada tras las sospechas que el anterior Comité de Auditoría y Control de las cuentas de la FEB trasladó al CSD a finales de 2015 por posible uso indebido de fondos federativos por parte de Sáez permitió conocer que el ex presidente imputó a la Federación gastos de su familia por importe al menos de 11.219,63 euros. Esta circunstancia fue determinante para que el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) acordara en julio de 2016 poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía al apreciar trascendencia penal.

El auditor seleccionó los apuntes contables en los que figuraban los nombres «Soto» (apellido de la esposa de Sáez) y «Sáez Soto» (apellidos de los hijos del presidente) y encontró 80 facturas -por gastos de desplazamientos mayoritariamente- fechadas entre febrero de 2011 y noviembre de 2015. En el listado se detallan diversos billetes de AVE en la línea Sevilla-Madrid a nombre de la hija de Sáez y diversos pasajes de avión de la esposa del presidente a diversos destinos (Moscú, Budapest, Madrid, Arrecife, Jerez…). También se refleja el gasto en una floristería por encargo de aquélla, en julio de 2013, por importe de 85,07 euros.

Casi la mitad de las facturas, concretamente 38, estaban relacionadas con gastos de desplazamientos y restauración en los que incurrió José Luis Sáez júnior. De éstas, 14 estaban registradas en fechas en las que el hijo del presidente ya no tenía vinculación laboral con la FEB, en la que ejerció como director adjunto del proyecto de cooperación desarrollado en Dakar (Senegal).

El Reglamento de Gobernanza también es estricto respecto al uso de las tarjetas de crédito corporativas. Éstas se reservan para el presidente, el vicepresidente ejecutivo, los directores de departamento y los seleccionadores nacionales, limitándose su utilización de forma exclusiva a «gastos de la Federación».

Los gastos del presidente tendrá a partir de ahora que autorizarlos el director de Finanzas, como defendía sin éxito el auditor desde 2013

Se pretende evitar así la situación que puso de manifiesto la auditoría en relación a la gestión de Sáez y que forma parte de la referida investigación judicial. El anterior presidente llegó a disponer de cuatro tarjetas de crédito con las que pagó durante años numerosos gastos, algunos aparentemente sin relación con el cargo. Así, de las 110 facturas imputadas a las tarjetas que formaron parte de la muestra analizada por el auditor, 25 correspondían a consumiciones realizadas en dos conocidos restaurantes de Sanlúcar de Barrameda por un montante de 13.852,83 euros. Se daba la circunstancia de que 14 de esas facturas tienen como fecha de gasto el mes de agosto.

Había otros gastos no menos llamativos. El 22 de diciembre de 2015, el presidente compró con una tarjeta de la Federación un televisor HD full de 32 pulgadas en un centro de El Corte Inglés de Sevilla –capital en la que tiene fijada su residencia habitual- por 499 euros, hizo una compra de 39,71 euros en el supermercado Mercadona de Sanlúcar de Barrameda el sábado 26 de mayo de 2012, adquirió películas en inglés el domingo 20 de octubre de 2013 que costaron 239,73 euros y se descargó de la plataforma musical Spotify la lista de éxitos de Elvis Presley (12,99 euros), entre otros.

Las nuevas normas también regulan de forma estricta los gastos de desplazamiento. En este sentido, tanto las reservas de pasajes aéreos como de tren que precise el personal en el desempeño de sus funciones tendrán que hacerse necesariamente en clase turista. Ahora bien, Garbajosa, Montero y los seleccionadores se reservan la posibilidad de viajar en business o preferente si el trayecto tiene una duración superior a las tres horas y las circunstancias lo requieran. Para el resto sólo se estudiaría sólo si el viaje dura más de cinco horas.

Garbajosa y su ‘número dos’ se reservan la posibilidad de viajar en preferente si el viaje dura más de tres horas; el resto, en clase turista

En cuanto a los gastos de manutención, se fija un tope de cinco euros para el desayuno y de 20 euros para el almuerzo o cena), al tiempo que se establece en 50 euros por comensal la cuantía de las comidas que se lleven a cabo para promocionar la FEB, captar patrocinios u otras actividades relacionadas con las relaciones institucionales. Sólo el presidente (Garbajosa) o el vicepresidente ejecutivo (José Antonio Montero) podrán gastar el triple de esa cantidad si la ocasión lo requiere y está «debidamente justificado».

Regalos sólo de «valor simbólico»

De otro lado, los directivos podrán recibir obsequios de terceras personas que tengan un «valor simbólico o irrelevante», estando expresamente prohibida la aceptación o entrega de atenciones con el fin de facilitar un proceso o conseguir una ventaja comercial.

Con la entrada en vigor de este reglamento, los directivos y altos cargos deberán informar de la posible existencia de relaciones de «índole contractual, comercial o familiar con proveedores o entidades que tengan vínculos comerciales o profesionales», requiriéndoles información periódicamente acerca tanto del «volumen de transacciones económicas» que la Federación realice con sus miembros o personas vinculadas a ellos como de los cargos directivos que ejerzan en empresas.