Bronco debate en el Senado con una Soraya Sáenz de Santamaría que ha acusado a los independentistas del PdCat y del ERC de «resucitar a Franco un día y otro también» en sus mítines. Respondía así, airada, a las acusaciones recibidas por parte de los portavoces de ambos grupos sobre el contenido de sus palabras en un acto electoral celebrado en Gerona el pasado sábado respecto a que el 155 había «descabezado» a los dos partidos. Ha replicado que han sido éstos los que han descabezado a la propia Generalitat y con el recuerdo de cómo la antigua Convergencia «descabezó» a Artur Mas para dar paso a Carles Puigdemont.

La «número dos» del Ejecutivo ha recordado algunas de las perlas que los separatistas han dedicado al PP, pero no sólo. «Franquistas, tardofranquistas, dictadores, fachas, descerebrados y psicópatas» son una muestra de las acusaciones dirigidas contra los partidos que han apoyado el 155, según ha recordado Sáenz de Santamaría, que ha comparecido este lunes ante la Cámara Alta para dar cuenta de la aplicación del 155.

«Perdieron la cabeza con la independencia. Tienen ustedes la piel más fina que la lengua», ha proseguido para mostrar su indignación por unas críticas «intolerables» contra aquellos que «lucharon por esta democracia», también entre sus filas. Enarbolando una agenda Moleskine como la que recogieron en la casa del «número dos» de Oriol Junqueras, Josep María Jové, ha ido respondiendo a las arremetidas de los Grupos Parlamentarios más críticos con el 155.

La vicepresidenta califica de «fake en toda regla» el proceso secesionista

Sáenz de Santamaría ha calificado de «fanatismo cuasi religioso» lo acontecido en los últimos meses en Cataluña, hasta el punto de haber hecho creer a muchos catalanes «que vivían en una república independiente». A juicio de la compareciente ante la comisión mixta Constitucional y de Comunidades Autónomas, se ha tratado «del peor episodio de deslealtad de la historia de la democracia», un «fake en toda regla» donde las mentiras «no sólo viajaban por la red sino en coche oficial».

Asimismo, ha defendido que el objetivo de un instrumento tan extraordinario como el 155 «es volver a la normalidad»  y que en este tiempo se ha actuado «con rigor, responsabilidad y respeto a la trayectoria de Cataluña y a la libertad de todos los catalanes» poniendo el acento en las abandonadas políticas sociales que han provocado que haya en Cataluña 170.000 personas en lista de espera quirúrgica u 80.000 dependientes a la espera de sus ayudas, la segunda más alta de toda España.»

El portavoz del PdCat acusa al Gobierno de querer «la devastación de Cataluña»

Por su parte, el portavoz del PdCat, Josep Lluis Cleries, ha optado por el tremendismo al afirmar que el Gobierno central «quiere la devastación de Cataluña» o que el 1-O, día del referéndum ilegal, «vinieron a provocarnos mientras nosotros actuamos con seny», sin dejar de hablar de franquismo y fascismo. Ha arremetido también contra los socialistas por las palabras del ex ministro Josep Borrel de que hay que «desinfectar» las heridas. «Ya dieron muestras de sistema de desinfección», ha dicho en alusión velada al caso Lasa y Zabala, enterrados en cal viva en lo saños 80, para negar el carácter democrático a los «unionistas».

El representante de ERC, Miguel Ángel Estradé, ha aprovechado para hacer campaña electoral  con referencias constantes a su encarcelado jefe de filas, Oriol Junqueras. Oriol, ha dicho, «cree que Cataluña tiene el derecho inalienable de la autodeterminación». Oriol, ha proseguido, «forma parte sustancial de la solución».  Lo demás ha sido una retahíla de acusaciones como «vaya patraña cuando nos hablan de Estado de Derecho» o «prefieren comportarse «como una Turquía a la hora de reprimir».

La medalla «de los 25 años de paz»

Estradé ha apelado a la legitimidad de rebelarse contra leyes injustas como «los veinte casos», dice, de autodeterminación que ha habido en territorio europeo, ha acusado al ex ministro del Interior Jorge Fernández Díaz de montar la «operación Cataluña» y defendido un «gran acuerdo para que una Cataluña soberana conviva con el Estado español».

Muy duro se ha mostrado también el portavoz de Podemos, Óscar Guardingo, formación de la que Sáenz de Santamaría ha bromeado con que «los días pares son una cosa y los impares otra». Tras sentenciar el dirigente podemita que «con ustedes no hay democracia»,  cree que la aplicación del 155 responde a que la candidata de Ciudadanos, Inés Arrimadas, «les comía la tostada y han venido a liarla gorda». Hablando en todo momento del «bloque monárquico», ha echado mano del mismo simil que los independentistas cuando ha afirmado que «ha venido al Senado a que le den la medalla de los 25 años de paz», en referencia, sorpresa, al régimen franquista.

Precisamente, a éste le ha exhortado la vicepresidenta para que aclare si En Comú Podem «si va a apoyar a un gobierno que cumpla la ley o a uno que no la cumpla» , habida cuenta de que tendrán la llave de la futura gobernabilidad.