El estado de salud mental de Donald Trump lleva siendo un tema de discusión frecuente desde su elección como presidente de los Estados Unidos en noviembre de 2016. Pero se ha calentado las últimas semanas, previas a la publicación del libro Fuego y furia después de que un grupo de congresistas y senadores, entre ellos un republicano, mantuvieran un encuentro privado con una psiquiatra de la universidad de Yale para discutir el tema. Este sábado, el presidente Trump ha respondido con su particular estilo, autocalificándose como un «genio».

«Ahora que la interferencia rusa, tras un año de intensa investigación, se ha probado como un auténtico bulo hacia el pueblo americano, los demócratas y sus perritos falderos, los grandes medios de las fake news, están jugando la vieja ‘estrategia Ronald Reagan’ sobre la estabilidad mental y la inteligencia», ha tuiteado Donald Trump a primera hora de la mañana en Estados Unidos.

Cabe destacar que la 25ª enmienda a la constitución norteamericana permite sustituir al presidente de los Estados Unidos si este es, por motivos físicos o mentales, «incapaz de cumplir con los poderes y deberes de su cargo». El uso de la 25ª enmienda se rumoreó, pero no se hizo efectivo, durante los dos mandatos del republicano Ronald Reagan.

«Durante toda mi vida, mis dos principales virtudes han sido la estabilidad mental y ser verdaderamente inteligente», ha respondido Trump a la polémica a través de su cuenta personal de Twitter.

«Pasé de empresario muy exitoso a estrella de la televisión, y de ahí a presidente de los Estados Unidos en mi primer intento», ha enumerado el dirigente. «Creo que eso me clasifica no sólo como inteligente, sino como un genio…¡y un genio muy estable!», ha rematado.

El caso sobre la salud mental de Donald Trump se reactivó tras su peculiar respuesta a la amenaza nuclear del norcoreano Kim Jong-Un, que multitud de expertos calificaron como infantil y causó preocupación en el seno de su propia Administración: «Que alguien de su agotado y hambriento régimen le diga, por favor, que yo también tengo un botón nuclear, pero el mío es mucho más grande y poderoso que el suyo, y además funciona».

Sin embargo, las especulaciones y los comentarios han adquirido una nueva dimensión tras conocerse que un grupo de 12 senadores y congresistas, 11 demócratas y uno republicano, se reunieron los días 5 y 6 de diciembre con la psiquiatra de la universidad de Yale Bandy X. Lee, autora de la publicación académica El peligroso caso de Donald Trump.

La experta contó a Politico, el medio que reveló la existencia del encuentro, que alguno de los senadores presentes le había dicho que era «la reunión que más esperaba en 11 años». Y aseguraba que «su nivel de preocupación por la peligrosidad del presidente fue sorprendentemente alto».

Preguntada por el estado mental del presidente norteameircano, Lee pronosticó que «va a ponerse peor» y que «se volverá incontenible debido a la presión».  Y apuntó, precisamente, al uso que el dirigente hace de sus redes sociales: «La necesidad de expresarse constantemente y sin filtro es una indicación de que se está viniendo abajo debido al estrés».