La geopolítica mundial es como un patio de colegio. Un matón, una ‘pandilla’ de confianza, el tonto útil y el débil al que someter. Su aspiración, el poder a través de la dominación y recurriendo para ello a la hipocresía, «la esencia de las relaciones internacionales» y la mentira. Controlar al adversario para obtener un beneficio, fundamentalmente económico. Así lo describe el coronel del Ejercito de Tierra y diplomado del Estado Mayor, Pedro Baños, en su libro ‘Así se domina el mundo’ en el describe por qué Estados Unidos continúa siendo el ‘portero’ de discoteca que controla el mundo y las claves que guían hoy los poderes internacionales. De España asegura que es víctima de sus vaivenes gubernamentales que no permiten una política de Estado en materia de Defensa que permita «rentabilizar» las numerosas operaciones en las que interviene nuestras tropas. «Somos el bueno útil, señala. Baños lamenta que aún hoy exista recelo hacía el Ejército en amplios sectores de la sociedad. Lo achaca al desconocimiento y en parte a la desaparición del Servicio militar obligatorio, «no sería negativo que volviera, para hombre y mujeres», apunta.

Pregunta.- ¿El mundo es hoy un lugar más peligroso para vivir que hace 50 años o diría que el nivel de amenaza e inestabilidad global es similar?

Respuesta.- Siempre ha habido inestabilidad y amenazas porque lo que no varía son las perversiones humanas, los pecados capitales y las pasiones que nos arrastran. Son, de alguna manera, las que nos llevan a intentar dominar a los demás. Hoy en día la dominación no se hace con medios exclusivamente militares. Hasta hace no muchos años se conquistaba para obtener recursos y personas que servían para la producción. Hoy, en cambio, el dominio se ejerce de forma diferente, a través de la economía, la influencia mediática y psicológica. Los europeos tenemos la fortuna de vivir un periodo de paz pero muy cerca de nosotros hay muchos conflictos; Siria, Somalia, el Congo, Afganistán, etc. El mundo sigue siendo tremendamente violento.

P.- ¿El ‘portero del mundo’ es sólo EEUU? ¿Qué papel juega el G8?

R.- Hoy es Rusia el que está excluido de ese grupo. El gran poder y dominio lo sigue manteniendo EEUU, desde la desaparición de la Unión Soviética y el Pacto de Varsovia. Estados Unidos es el único país que a lo largo de la historia ha logrado dominar todos los mares del mundo, nunca había ocurrido. Con sus once portaviones de propulsión nuclear y sus flotas domina todos los mares, todos los estrechos y puntos de paso obligado y eso significa dominar todo el comercio mundial. Además, EEUU es el inventor del ciberespacio. Eso no significa que no tenga cada vez unos rivales más importantes. Esa es su gran preocupación y lo que trata de revertir el señor Trump. Ahí está China, sobrepasando en muchos aspectos a Estados Unidos, es su gran preocupación. También lo es Rusia, a la que Putin ha devuelto su orgullo y que quiere tener parte en la toma de decisiones a nivel internacional. Luego está otro pequeño grupo que son los miembros permanentemente del Consejo de Naciones Unidas, que son los que hacen y deshacen a su antojo y donde entrarían Reino Unidos y Francia, todos condicionados por EEUU.

EEUU cada vez tiene más rivales. China en lo económico y Rusia con Putin que qu9ire devolverle su orgullo. Eso es lo que trata de revertir Trump

P.– Y el presidente Trump, ¿está loco, se hace el loco o es sólo una estrategia para generar temor e inestabilidad en los demás? ¿Es una ‘locura estratégica’?

R.- En el ámbito estadounidense los presidentes elegidos suelen ser los adecuados para cada momento. Cuando llegó Obama era el presidente que necesitaba EEUU para lavar la mala imagen que dejó Bush. Hacía falta algo distinto. Obama planteó seguir siendo líder del mundo desde un cierto ‘buenismo’, un poder blando pero con decisiones en la trastienda que eran muy duras. Una cosa es la imagen y otra las que se realizan. Tras Obama, EEUU se da cuenta que esa política ‘buenista’ había permitido que Irán se hiciera con el control de una buena parte de Oriente Medio, que China les estuviera ganando la partida en muchos temas como la economía, etc. Hacía falta dar un puñetazo en la mesa y reafirmarse en el poder y eso es lo que supone Trump. La estrategia que ha firmado en diciembre pasado se basa en que quieren ser de nuevo los dominadores y ojo, que quien no este con ellos debe saber que será su enemigo y vamos a acabar con él.

P.- La geopolítica, por tanto, se mueve más por temor a EEUU que por buscar su alianza…

R.- Absolutamente. El poder siempre tiene que causar temor, si no lo hace, antes o después, será sorteado, debilitado o atacado. Debe generar temor. Trump lo dice abiertamente. La embajadora de EEUU en Naciones Unidas ya lo ha dejado claro, que el que no reconozca Jerusalén como capital de Israel dejará de recibir las ayudas  que aporta EEUU. Hay países que no pueden prescindir de esas ayudas.  El poder de EEUU es muy alto. ¿Dónde están las agencias de calificación, quién controla el Banco Mundial, el FMI, etc. EEUU tiene capacidad para crear o destruir países y eso genera un gran temor. Es difícil sustraerse a ese poder.

P.- En otro tiempo el enemigo era el comunismo. ¿Hoy lo es el yihadismo?

R.- El terrorismo siempre es una herramienta, no es un fin en sí mismo. El terrorismo por supuesto que nos debe preocupar, hace daño físico a una sociedad y causa temor. A quien realmente hay que hacer frente, más que al terrorista, es al que maneja los hilos del terrorismo. A mí lo que me preocupa son las corrientes rigoristas dentro del Islám, me preocupa más que el hecho del terrorismo. En Europa el año pasado fallecieron 148 personas por atentados yihadistas, en los años 70 y 80 fallecían por terrorismo más de 500 personas al año. Claro que es un problema pero me preocupa más el aspecto político del Islám. Es más que na religión, es una corriente política que puede llegar a hacerse con el poder de los estados.

El poder siempre tiene que causar temor. Si no lo hace, antes o después, será sorteado, debilitado o atacado»

P.- ¿Existen intereses para que la inestabilidad en Oriente Medio se mantenga? ¿A EEUU le interesa para evitar que se consolide una potencia en la región?

R.-  Desde siempre se ha evitado que exista una única potencia dominante en Oriente Medio que controlara el petróleo. Lo intentó Reino Unido, Francia, etc. Hoy en día sucede igual, es una zona estratégica clave, siempre lo ha sido. Por eso cuando un país empieza a ser dominante se respalda a otro para que haga de contrapeso. Ahora, ocurre con Irán, y por eso se le ha atacado, para que no se haga con el control de Oriente Medio.

P.- Petróleo e hidrocarburos, ¿vivimos en una geopolítica del petróleo? ¿Hasta cuándo será el ‘botín’ de guerras y conflictos?

R.- De alguna manera, en muchos países aún la dependencia es muy importante y seguirá siéndolo.

P.- Usted clasifica los colectivos sociales en tres bloques: los que actúan por amor, por temor y por convencimiento. ¿España en cuál de los tres grupos lo situaría en el panorama internacional?

R.- Somos un actor muy secundario. Estamos tremendamente influidos. Actuamos por indicaciones. Si pensáramos sólo por objetivos nacionales, puros, y no en contentar a nuestros aliados y a EEUU, la mitad de las operaciones que hacemos en el exterior no tendrían sustancia. Somos muy ‘Quijotes’, seguimos siendo pillos, ‘lazarillos’, en lo táctico pero ‘Quijotes’ en lo estratégico. Nunca buscamos una segunda lectura en lo que hacemos, una manera de rentabilizar los esfuerzos que hacemos en el exterior mientras los demás lo tienen muy claro, antes de lanzar sus fuerzas ya saben el beneficio que van a obtener. Somos el único país de la UE que ha participado en todas las operaciones que ha llevado a cabo. Somos tremendamente generosos, cumplidores con nuestras contribuciones económicas y sin esperar nada a cambio. Diría que somos buena gente de la veces se abusa de nosotros.

España para tener más influencia debería tener voluntad y políticas de Estado que o estén sometidas a los vaivenes de los Gobiernos»

P.-  Recurre a la metáfora de un patio del colegio para explicar cómo funciona el mapa de actores en la geopolítica mundial. Escuchándole yo diría que España más que un ‘Quijote’ en realidad se parece más al ‘tonto útil’ del patio…

R.- Yo diría más bien los buenos útiles. Se aprovechan de nuestra buena fe para dirigir las acciones que tenemos que llevar a cabo. Esa es la realidad. Nuestro peso específico en el mundo es limitado, casi ni en la UE tenemos peso. No somos Francia, Alemania o Reino Unidos que son los que manejan los hilos.

P.- ¿No queremos ser relevantes, no podemos serlo o no sabemos serlo?

R.- Para tener mayor capacidad de influencia debe haber voluntad política y políticas de Estado que no estén sometidas a los vaivenes de los Gobiernos. Hay países que sí lo tiene claro. Nosotros, no. Aquí los vaivenes son constantes y eso nos debilita. Somos lo que somos, una potencia mediana. Pero somos un país muy atractivo: seguro, amable, generoso, etc. Podríamos hacer mucho más pero necesitaríamos políticas de Estado que hoy no tenemos.

P.- El Ministerio de Defensa tiene previsto un plan de modernización de la industria militar en el que invertirá 30.000 millones en 15 años. ¿El Ejército español tiene sólo un problema de medios?

R.- Sí, sobre todo es de medio. La gente está preparada y motivada. La tropa es extraordinaria y tenemos oficiales que son la admiración de la OTAN. Nos faltan medios. Pero como le decía, lo que faltan son políticas de Estado. Además, hay corrientes políticas que parece que están enfrentadas con las Fuerzas Armadas, cuando se han adaptado perfectamente a la democracia. Aún hay gente que me preocupa para que servimos, para qué sirve el Ejército, evidentemente sucede porque no se ha explicado bien.

En el plano internacional diría que en España somos buena gente de la que en a veces se abusa de nosotros»

P.- España no podrá satisfacer los deseos del ‘portero de la discoteca’, de EEUU, de elevar el presupuesto en Defensa…

R.- El objetivo que marca EEUU de que todos los países lleguemos al 2% en gasto en Defensa va a ser muy complicado si no avanzamos económicamente. En España supondría duplicar el presupuesto. Va a ser imposible. Habrá que buscar fórmulas para adornarlo, pasar partidas de un lugar a otro, para satisfacer al ‘jefe de la manada’.

P.- Decía que mucha gente no ve utilidad en el Ejército. ¿Les pesa aún la fractura de ‘las dos Españas’?, ¿el periodo de la dictadura es una mancha que aún lastran?

R.- Todas las sociedades son esclavas de su pasado. Es cierto que en muchos ámbitos de la sociedad hay un recelo por ser militar. Me parece lamentable. Si hay una institución que se ha adaptado perfectamente a la democracia son las fuerzas armadas. Se nos han reducido todos los presupuestos, con años sin casi para munición y aquí no ha habido jamás una queja, un lamento, etc. Se acatan todas las órdenes. El mejor servicio que podemos hacer los militares es no intervenir en política nacional. Nosotros somos los únicos funcionarios del Estado que nos comprometemos hasta entregar nuestra vida en el cumplimiento de nuestra misión.

P.- ¿De dónde viene y cómo se corrige ese recelo?

R.- Viene de nuestro pasado histórico. Creo que se corregiría conociéndonos, conociendo el grado de preparación de los militares el esfuerzo que hacer para servir a los ciudadanos. Hay otro elemento que lo perjudica que es la desaparición del Servicio Militar Obligatorio. Hoy mucha gente casi no sabe si existe o no el Ejército o si somos 1.000 o 100.000. Ha quedado como un coto cerrado.

P.- ¿Me está diciendo que es partidario de la vuelta del servicio militar obligatorio?

R.- Muchos países están volviendo a él. Un servicio militar obligatorio para hombres y mujeres. No se trataría de hacerlo de dos años y perjudicar la vida a nadie. Pero que se vea que no sólo tenemos derecho a recibir sino también a aportar a la sociedad. Tenía muchas ventajas, conocer a gente de muchas capas sociales, se conocía otros lugares de España, eso permitió una unión y un conocimiento mayor de todos los españoles. Se socializaba y se sociabilizaba mucho. Creo que un periodo breve de entrega a la sociedad, igual para hombres y mujeres. Que volviera no sería negativo. Estamos en una sociedad acomodaticia y cuando hablas de esfuerzos y sacrificio nada es bien visto.

Que volviera el servicio militar obligatorio no sería negativo. No sólo tenemos derecho a recibir sino también a aportar a la sociedad»

P.- En su libro ‘Así se domina el Mundo’ afirma que la geopolítica se mueve con hipocresía. ¿No nos tenemos que creer nada de lo que nos dicen?

R.- Es la esencia de las relaciones internacionales. No hay ningún interés colectivo que sea permanente. Si EEUU, Rusia o China nos tratan de imponer algo es porque les beneficia a ellos, no a nosotros. Y si nos arrastran a un conflicto es porque les beneficia a ellos. Debemos ser conscientes. Hoy las alianzas cada vez son más efímeras. Todo se basa en la hipocresía. No nos tenemos que creer nada de ninguno.

P.- El panorama que nos dibuja no es muy alentador. Deme una buena noticia y un buen consejo para el presidente Rajoy…

R.- No puedo ni quiero hablar de política nacional, digámoslo para los dirigentes europeos. Les diría que sean conscientes de lo que significa el mundo, por dónde va a ir, quién lo domina y cómo lo domina y que en Europa tendamos a unirnos y no a rompernos, como estamos haciendo. Reflexionemos si estamos haciendo una política positiva para Europa y los europeos.