Como campeona de ajedrez solo los especialistas en este arte mental recordarían su nombre. Son los varones (Karpov, Kasparov, Spassky…) los que pasan a la posteridad. Lo paradójico es que Anna Muzychuk, doble campeona del mundo en 2016, dejará huella por renunciar a renovar su título y por no ganar miles de dólares “por principios”. En diciembre pasado se negó a ir al certamen mundial celebrado en Arabia Saudí por las condiciones en las que viven las mujeres en ese país. “Más triste que perder títulos es perder la dignidad”, reitera para explicar su gesto.

En un encuentro sobre Mujeres que brillan, organizado por Iberdrola, Anna Muzychuk (Lvov, 1990) es la estrella más radiante. Especialmente para niñas como Candela, de diez años, que está empezando a aprender a jugar al ajedrez. A Anna le enseñó su padre con las baldosas de un parque cercano a su casa cuando apenas tenía dos años. Aprendió los movimientos saltando como las figuras del ajedrez. A los tres ya se sentaba ante el tablero. Y así en progresión ascendente, gracias a horas y horas de dedicación.

Su madre también es profesora de ajedrez y su hermana, dos años menor, Mariya, otra campeona. Juntas siguen progresando. Ahora Anna ha dicho basta y se ha negado a jugar allí donde las mujeres son tratadas como seres de segunda clase.

El ajedrez te enseña que tú eres el único responsable de tus actos», afirma la joven ucraniana

Sostiene Anna que el ajedrez es una escuela de valores. “Sabes lo que es la disciplina, el respeto a los demás, asumes responsabilidades. Y lo que es muy importante en la vida: eres consciente de que eres el único responsable de tus actos”, contaba Anna Muzychuk esta semana en Madrid. Fue ella quien dio el paso de denunciar la situación de las mujeres en Arabia Saudí. «Por dignidad, por principios, por valores», reafirma la joven.

Anna Muzychuk logró su mayor proeza en Qatar en diciembre de 2016: doble campeona mundial de partidas blitz y rápidas. En febrero de 2017 sí acudió a un torneo internacional en Irán, donde se cubrió la cabeza con un hiyab. Hubo deserciones por esa razón. “Cuando regresé pensé en no hacerlo más”, comenta Anna. Al saber que el mundial sería en Arabia Saudí, se documentó y renunció, aunque la organización, deseosa de mostrar al mundo su progresiva apertura, no imponía la abaya o el hiyab sino ir cubiertas con ropa occidental.

Anunció su decisión en Facebook con un mensaje que es el más compartido y de mayor éxito de la historia en Ucrania, su país. Recibió 170.000 “me gusta” y fue compartido 70.000 veces. “En pocos días voy a perder mis dos títulos mundiales, uno a uno. Solo porque he decidido no ir a Arabia Saudí para no jugar con las reglas de otros, por no taparme con el manto de la abaya, por no tener que ir acompañada para salir a la calle, para no sentirme de segunda categoría”.

In a few days I am going to lose two World Champion titles – one by one. Just because I decided not to go to Saudi…

Geplaatst door Anna Muzychuk op Zaterdag 23 december 2017

Alterna los campeonatos de ajedrez con la divulgación del mensaje a favor de los derechos de las mujeres en el mundo. Y también en el terreno del ajedrez, donde los premios de las mujeres son hasta diez veces inferiores a los de los hombres, por ejemplo.

Le resulta demasiado grandilocuente reconocer que está haciendo historia. “Me siento bien porque cuento con mucho apoyo, más de lo que podía imaginar”, señala Anna Muzychuk a El Independiente. En Madrid, está acompañada por Enrique Llobell, su manager y también destacado jugador de ajedrez. A veces es él quien interpreta sus pensamientos, especialmente cuando está agotada tras una jornada interminable de actos.

En Irán me di cuenta de que me sentía mal por llevar el hiyab y atenerme a las normas. No lo haría más»

“Antes era una jugadora de ajedrez y ahora… sé que me consideran un símbolo”, explica. “La gran victoria fue en Doha, Qatar, pero allí no había reglas para las mujeres. Fui a Irán y allí me di cuenta de que me sentía mal por llevar hiyab y atenerme a las normas. Me dije que no lo haría más. Más tarde, cuando se anunció que el campeonato era en Arabia Saudí, me negué a volver a pasar por ello”, relata, sobre su toma de conciencia.

La Federación Internacional aceptó celebrar el certamen en Arabia Saudí, que había elevado los premios sustancialmente (medio millón de dólares para los premios femeninos y tres veces más para los masculinos). El heredero saudí, conocido como MBS, quería mostrar al mundo que su país había dejado de considerar una práctica proscrita el ajedrez.

Más mujeres, como la española Sabina Vega, se sumaron al boicot de Anna Muzychuk, y hasta un 40% de hombres la secundaron. Asegura que la organización saudí no se puso en contacto con ella tras anunciar cómo su reina no se movería de Ucrania. Anna ahora juega con el equipo ucraniano pero de 2004 a 2014 estuvo en la federación eslovena.

Reconoce que el ajedrez adolece de machismo, los premios son distintos, las marcas también. “Hay más hombres que practican desde pequeños. Los clubs de niños pueden ser mixtos pero la proporción es de diez a uno. A veces hay torneos mixtos. Es un juego mental pero también se necesita resistencia. También juego con hombres a veces”, comenta Anna.

Enrique, su manager y amigo, nos comenta que Anatoli Karpov se ha mostrado interesado en jugar con Anna Muzychuk, y que es un plan que está sobre la mesa. ¿Y con Kasparov? Nos comenta que Kasparov está retirado y vive en San Luis. En Madrid, como aficionada al fútbol, irá al Bernabeu y quiere hacerse una foto con Cristiano Ronaldo.

A Anna le cuesta definirse como feminista. En realidad, repite una y otra vez que es una jugadora de ajedrez. “Pero es cierto que ahora me he comprometido con la causa de la igualdad entre hombres y mujeres”, remarca. Interviene Enrique para reafirmar la idea del compromiso de Anna con la igualdad.

Sigue con interés las noticias de Irán sobre la revolución de las mujeres que se quitan el hiyab, así como de los pequeños pasos que van dándose en Arabia Saudí. “Me encantaría que cambien estas reglas en Arabia Saudí y pueda ir allí en el futuro. No estoy en contra del país”, subraya.

Su mánager aclara que Anna Murzychuk no está comprometida con ningún partido político, y que su lucha concierne a la causa de las mujeres. Prefiere no manifestarse sobre la revolución de 2014 en Ucrania y su evolución posterior. “Me preocupa la situación en mi país, pero ahora prefiero no manifestarme sobre ello”, afirma. Enrique Llobell aclara que su causa ahora es la causa de la igualdad de las mujeres y la promoción de las mujeres.

Espero que muchas mujeres ganen confianza y puedan conseguir sus sueños. Ahora esa es mi lucha también»

“Mi sueño es elevar mi nivel en ajedrez y si puedo, recuperar los títulos. En la vida personal quiero formar una familia”, comenta Anna. “Espero que muchas mujeres puedan ganar confianza y conseguir sus sueños. Ahora esa es mi lucha también”.

¿Dónde será el próximo campeonato mundial? “Probablemente en Rusia”, apunta Enrique. ¿Iría a Rusia? “He jugado allí otras veces. Aunque estuve a favor de Ucrania en la guerra, no estoy involucrada en política y no quiero mezclar política y ajedrez”, concluye. En Rusia podrá luchar por sus títulos sin abaya ni hiyab, es cierto. Allí las batallas son tantas que dan para desmantelar el tablero de la geopolítica mundial.