Francisco Granados ha comparecido este martes ante la comisión que investiga la supuesta financiación ilegal del PP. Iba a compartir protagonismo con su antiguo amigo Marjaliza, -del que ha asegurado no haber sido socio “jamás”- pero éste no ha podido acudir al Congreso por estar enfermo, lo que ha justificado su abogado con  un certificado médico. El ex consejero de la Comunidad de Madrid y ex secretario general de los populares madrileños ha dicho casi al arranque de su intervención y a preguntas del interpelante socialista que “no me he considerado nunca ni la mano izquierda ni derecha de Esperanza Aguirre”.

Pero no ha dejado de ser curioso su primer rifirrafe con Íñigo Errejón, que ha intervenido en nombre su grupo. Errejón le ha preguntado porqué cayó en desgracia, a lo que el interpelante no ha tenido empacho en replicar que “son cosas  de la política, que le voy a contar a su señoría”, en alusión a la propia y personal caída en desgracia de Errejón dentro de la cúpula dirigente de Podemos.

El ex consejero se ha escudado en que muchas de las preguntas que le hacían están en sede judicial

Con un tono mucho más suave, saliendo en defensa de su partido, y apelando a que muchas de las preguntas que éste le hacía eran causa judicial y, por tanto, se negaba a contestar, no ha querido entrar en nada que tuviera que ver con Arpegio bajo el argumento de que “no sé si tiene que ver con el contenido de esta comisión. si quiere que hablemos de la Púnica, que se haga una comisión sobre la Púnica”. Ha negado que hubiera insinuado en ningún momento la existencia de financiación ilegal para concluir que “he visto muchas cosas en mi partido, todas buenas”.

Era tal el tono conciliador del cabecilla de la Púnica que Errejón le ha preguntado si estaba en una “estrategia de negociación” con su partido y si en este tiempo se había reunido con representantes del PP, Aguirre o de González que “he militado 30 años en el partido, no tengo nada en absoluto que reprocharle salvo una expulsión express, cosas del centro-derecha. Sólo le deseo los mejores éxitos”, muy en la línea de lo que dijo el, ex presidente de la comunidad de Valencia Francisco Camps ante la misma comisión.

Tras afirmar que no iba a ir más allá de lo declarado en sede judicial, cuando apuntó a Cristina Cifuentes como posible conocedora de una supuesta financiación en “b” para costear campañas de imagen de Aguirre, no ha dejado de ser curioso que Granados se haya quejado de que esta comisión “parece más encaminada a dilapidar y en el linchamiento continuo del PP”.

Sale en defensa del PP al afirmar que la comisión persigue el “linchamiento” de su antiguo partido

Asimismo, se ha quejado de que todos los grupos, incluido el de su antiguo partido, el PP, “tienen escritas las comisiones de la conclusión”, aunque a pesar de ello ha querido dejar claro que “en todo lo que he hecho y participado las cuentas que he visto son las que están en el Tribunal de Cuentas”, y que “de otras” ni participó ni vio, aunque de corrido ha negado que aludiera a financiación paralela.

Lo cierto es que el tono ha sido bastante más suave que la declaración que prestó en la Audiencia Nacional, cuando pidió que se llamara a declarar en calidad de imputados a Esperanza Aguirre, Cristina Cifuentes e Ignacio González. De hecho, ha reiterado que su intención es “no hacer nada que pueda perjudicar a mi partido, no quiero atacar a mis compañeros de partido durante 30 años”.

No he visto un solo euro de dinero negro en mi partido”, responde a Cantó

“Jamás he visto un solo euro de dinero negro en mi partido”, ha respondido a preguntas del portavoz de Ciudadanos, Toni Cantó. Tampoco participó, ha dicho en ninguna reunión interna del PP madrileño para hablar de financiación ni le consta que contratistas del Canal o a través de Fundescam desviaran dinero al PP.

Momento surrealista ha sido cuando le han interrogado de diversos actos políticos del PP como paellas gratis. “Yo las pagaba, cuatro o cinco euritos de entrada”, ha dicho el cabecilla de la Púnica. Y ha apuntillado que Marjaliza “dice que ha financiado las campañas electorales de todos los partidos y yo no me lo creo”. Respecto a la famosa “fumata” de documentación en un día nublado, se ha aferrado a que un juez “ha dicho que eso es absolutamente inverosímil”. Y como puntilla a esta parte del interrogatorio no se ha identificado ni con la “rana” de la hablaba Aguirre, ni con el “delincuente” que es como le llamó Cifuentes.

Se ha negado a responder al diputado de Bildu Oskar Matute

Se ha negado a responder al diputado de Bildu Oskar Matute por los 300 asesinatos sin aclarar de ETA o las más de 1.000 víctimas que ha provocado la banda terrorista. “No le voy a contestar por lo que significa”, le ha espetado, a lo que el diputado se ha defendido afirmando que nunca  ha defendido la violencia.

El representante del PNV no ha asistido -el día de la comparecencia de Francisco Camps anunció que no preguntaría- por lo que el turno ha pasado a la portavoz de ERC, Ester Capella, que se ha retrotraído a su época en Valdemoro, negando que aquellos cuatro años que fue alcalde se aprobara ningún plan general de urbanismo del ayuntamiento. El compareciente ha negado tener más cuenta en Suiza que la que liquidó en 2005 como fruto de su actividad privada.

“La lotería le tocó al señor Pujol”, ha subrayado en una intervención llena de pujas a la independentista, como ha sido aclarar que “yo lo del volquete (de putas) no lo he dicho jamás. Parece que alguno de su partido sí hacía ese tipo de consideraciones -en alusión al dirigente de ERC Lluis Salvadó sobre lo de buscar de consejera “a la que tenga las tetas más gordas”-   y que tampoco nunca he dicho ‘qué coño es la UDEF’, de un grupo tan cercano a su señoría”, esto es, Jordi Pujol.

Hasta le ha llegado a espetar a la diputada de ERC en qué ha gastado la Generalitat el FLA, si ha sido en su proyecto independentista. “Este es el mundo al revés”, se ha quejado.

Las buenas palabras de Granados con su antiguo partido, fue correspondido por éste denunciado el “atropello” al que se somete a muchos  comparecientes, según las palabras de la popular Beatríz Escudero, que se ha lamentado de la existencia de “juicios políticos” y que “no hay objeto” en esta comisión, la misma que espera la semana que viene a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.