El eurodiputado Ramón Jáuregui ha anunciado este sábado en Bilbao, durante la celebración del 25 aniversario de la convergencia entre PSE y Euskadiko Ezkerra, su decisión de abandonar la política.

Jáuregui, de 69 años de edad, ha intervenido en el teatro Arriaga en un acto en el que ha estado acompañado, entre otros, de la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, y del actual parlamentario y exvicesecretario general de EE, Mikel Unzalu, entre otros.

A la finalización de su discurso, en el que ha valorado la convergencia entre ambas formaciones y ha reconocido que no se reconoce «en la Europa de los pueblos que plantea el lehendakari, Iñigo Urkullu, sino en la Europa de los ciudadanos y los derechos sociales», Jáuregui ha anunciado su decisión de abandonar la política.

«Aprovechando que os tengo a todos quiero terminar diciendo que estos años os he representado en multitud de sitios porque me habéis dado ese inmenso honor. Os quiero decir que cuando ya termina mi actividad política no he encontrado mejor momento para despedirme que éste», ha añadido.

Para Jáuregui, el PSE-EE se ha convertido en un partido «imprescindible» en la historia de Euskadi con «influencia en la transformación de la realidad» gracias al gobierno de Patxi López y también a través de los gobiernos de coalición con el PNV, informa Europa Press.

En contraposición, ha criticado la «idea que el Gobierno Vasco tiene sobre el futuro de Europa». En este sentido, ha reprobado que el lehendakari, Iñigo Urkullu, abogue por una ley de claridad a nivel europeo, ya que a los socialistas «no nos pertenece la idea romántica de la Europa de los pueblos».

«Nos pertenece la idea de una Europa federal que se construye sobre los estados», ha expresado. Asimismo, ha defendido una Europa supranacional «más fuerte», que defienda «los Derechos Humanos, la democracia y el progreso».

Ha defendido asimismo que el País Vasco vive un tiempo «de paz y pacto», ya que la paz es «irreversible», y ha confiado en que haya una reforma del Estatuto de Autonomía que no nos lleve a un «camino destructor».

«El tiempo que nos toca vivir es de reconstruir todo lo que destruyó la violencia. Hay una oportunidad para que el nuevo estatus no sea un estatus a lo desconocido, a la ruina, a la división y a lo desconocido», ha zanjado.