El Sistema de Emergencias Médicas (SEM) atendió en la noche de este viernes a, al menos, 24 personas por los incidentes entre manifestantes y Mossos d’Esquadra en la protesta frente a la Delegación del Gobierno contra el encarcelamiento de líderes del «procés».

Según ha informado el SEM, 22 de las personas atendidas entre las 20.00 y las 22.00 horas en las calles adyacentes al edificio de la Delegación del Gobierno, entre Pau Claris y Lluria, presentaban heridas de carácter leve y las otras dos tenían lesiones de diversa consideración, principalmente por contusiones.

Algunos de los heridos tenían hematomas en las piernas por efecto de golpes de porra y uno presentaba un corte en el rostro, según ha podido constatar Efe. En medio de momentos de tensión y empujones, algunos agentes de los Mossos d’Esquadra usaron sus porras para evitar que los concentrados rebasaran el cordón de seguridad que han establec ido en las calles adyacentes a la Delegación del Gobierno.

Movilizaciones multitudinarias

Los concentrados en Plaza Cataluña, miles de personas, se sumaban a la concentración contra la Delegación del Gobierno, que ya colapsaba todo el centro del Ensanche, con consignas de huelga general, libertad para los encarcelados y prisión para el juez Llarena. Los Mossos d’Esquadra establecieron un cordon de seguridad en las calles que rodeaban la sede gubernamental y se han producido algunas cargas.

Las manifestaciones se produjeron en las cuatro capitales catalanas y diversas ciudades, donde se repitieron las consignas contra el Gobierno y el juez Llarena. En Puigcerdà, una parte de los concentrados cortó el acceso a frontera de Francia. El centenar de manifestantes lo defendió como una «acción simbólica sin voluntad de permanencia».

Manifestación de Omnium y ANC

Paralelamente ANC, Omnium y los partidos políticos independentistas habían convocado una concentración en la Plaza Cataluña, en la que se leyó un manifiesto de protesta contra la decisión del Supremo. El texto pactado por entidades y partidos denuncia que «la ola represiva contra los catalanes es mayúscula» y acusa al «Gobierno de Rajoy y al bloque del 155, conjurados con el poder judicial y policial del Estado» de intentar «aplastar la voluntad de la soberanía popular encarcelando a nuestros legítimos representantes, todos gente de paz».

Los líderes de las entidades, acompañados por representantes del Ayuntamiento de Barcelona, CC.OO y UGT, además de los partidos independentistas, tacharon la decisión del juez Llarena de «autoritarismo intransigente que nos recuerda a las épocas más oscuras» del pasado reciente de España.

Una hora antes, el cruce entre Diagonal y Paseo de Gracia, en el centro de Barcelona, centenares de personas habían cortado el tráfico apenas una hora después de conocerse la prisión incondicional dictada por el juez Pablo Llarena para Jordi Turull, Josep Rull, Dolors Bassa, Raül Romeva y Carme Forcadell.

La ANC, Òmnium y los CDR’s habían convocado ya diferentes movilizaciones ante los ayuntamientos y en diversos puntos de Barcelona en previsión de esta decisión del Tribunal Supremo, y las convocatorias se han activado en minutos. Posteriormente, en el centro de la Ciudad Condal, los Mossos cargaron contra los manifestantes que avanzaban hacia la delegación de Gobierno. Junto a seis unidades móviles de antidisturbios, una decena de agentes está apostada frente al edificio para evitar el hostigamiento de los manifestantes.

Los responsables de la manifestación de Gràcia son los CDR`s, que habían convocado a las 19 horas en el inicio de esta céntrica avenida de Barcelona «en apoyo de las personas encarceladas, procesadas y exiliadas» advirtiendo además que el pueblo organizado «está preparado para responder a los ataques del Estado opresor».

Òmnium, por su parte, había convocado movilizaciones ante todos los ayuntamientos y en la Plaza Catalunya de Barcelona bajo el lema «no podemos normalizar la represión» a las 20h. En términos parecidos ha convocado la ANC a sus asociados, en este caso una hora antes y ante las subdelegaciones del Gobierno.

También la CUP llamó este viernes a la ciudadanía a movilizarse tras conocerse la decisión del Tribunal Supremo. «Salgamos a la calle. Movilicémonos. ¡Hasta que todas estén libres! Libertad presos políticos. Liberadlos a todos», reclamaron en un apunte en su cuenta de Twitter.

La CUP considera que «quieren ganar en los juzgados lo que pierden en las elecciones» e hizo un llamamiento «a la movilización y a apoyar aquellas acciones de denuncia de la represión judicial», pues cree que no se debe normalizar «esta situación de excepción contra la democracia y los derechos de todas las personas».

«Una vez más España vuelve a mostrarse como un Estado autoritario y actúa desde el espíritu de venganza y odio hacia personas que representan una sociedad movilizada en favor de los derechos nacionales», señaló la CUP, que califica esta actitud de «demofobia».