Carles Puigdemont insistirá en su pretensión de actuar contra las decisiones del juez instructor de la causa por el referéndum del 1-O y la declaración de independencia, Pablo Llarena, pese a su situación de fugado en rebeldía de la justicia. Así lo ha confirmado hoy desde Finlandia, donde ha asegurado que estudiarán medidas legales contra el auto de procesamiento dictado por el magistrado del Tribunal Supremo.

El abogado de Puigdemont, Jaume Alonso Cuevillas, ha intentado personarse en la causa, pero Llarena ha rechazado sus recursos alegando que su representado ha sido declarado en rebeldía por no personarse ante el tribunal. En este contexto, el ex presidente catalán ha insistido en las denuncias de represión contra España: «lo que se vive en España es una gravísima anormalidad democrática, con presos políticos y exiliados. Cualquier movimiento democrático es aplastado por un Estado que no respeta los resultados del 21D».

Ha incluido el procesamiento de Llarena en lo que a su juicio es una «macro causa» contra el independentismo catalán y ha advertido a sus seguidores de que «tendremos que confrontar una nueva oleada represora que pretende coartar la decisión del Parlament de escoger a uno de sus diputados como presidente».

Apoyo a Marta Rovira

Puigdemont se ha referido además a la huida de Marta Rovira. Ha confirmado que no la conocía con antelación pero ha expresado su apoyo a la ex diputada republicana. «No he hablado con ella de esta posibilidad, no es acción coordinada» ha afirmado Puigdemont, quien le ha mostrado «todo mi apoyo, no es una decisión fácil, cuando tiene­s que dejar a los que quieres» pero ha añadido que es una «buena decisión para seguir luchando».

El líder d JxCat ha hecho estas consideraciones desde Finlandia, donde desde ayer prosigue su «gira internacional» de defensa de la causa catalana, iniciada el pasado fin de semana en Ginebra (Suiza). En una comparecencia posterior a la conferencia pronunciada en la Universidad de Helsinki, ha acusado al Gobierno de mantener una «escalada» en la tensión con los independentistas que «acaba laminando derechos básicos, no solo el de autodeterminación, sino también derechos como la libertad de expresión».

En este contexto, se ha referido a las sentencias contra raperos para concluir que «más que nunca el deber de los demócratas es incrementar su compromiso ante deriva autoritaria del «Estado Español», tras afirmar que, como presidente de la Generalitat, «no podía preveer hasta donde podía llegar el gobierno para escalar la tensión» con el independentismo.

Puigdemont ha vuelto a defender que «estamos trabajando desde el extranjero por nuestro país» para justificar su presencia en Bélgica, y ha cuestionado la decisión de la CUP de impedir la investidura de Jordi Turull. La CUP, ha afirmado, «tiene un sistema de decisión particular, aunque yo hiciera una oferta no hay garantía de que la aceptara», algo que ya sucedió cuando ofreció una moción de confianza a medio legislatura para captar el voto de los antisistema.

Por ello, ha vuelto a pedir al partido de Carles Riera que «no olvide el voto del 21D» para pedirle que no adopte decisiones que a su juicio «traicionan» ese voto.