Colectivos de víctimas del terrorismo han urgido a las autoridades españolas a impedir que el entorno de la izquierda abertzale, con la colaboración del alcalde de la localidad francesa de Bayona, conmemore el primer aniversario del desarme de ETA con la colocación de una escultura de grandes dimensiones que simboliza el anagrama de la banda terrorista. El citado monolito, de ocho metros de alto y tres de ancho, reproduce un hacha invertida cuyo mango culmina con la copa de un árbol, en una clara apelación al árbol de Gernika. La escultura ha sido financiada con aportaciones populares al movimiento ‘Bake Bidean’ (Camino de la paz).

La obra, titulada Arbolaren Egia (La verdad del árbol) es obra del escultor vasco Koldobika Jauregi y está fabricada en acero y hierro. Su peso es de 2.600 kilogramos. Su instalación, este domingo a las 11.00 horas en la explanada Roland Barthes, está autorizada por el Ayuntamiento de Bayona y se convertirá en el acto central de la conmemoración de la entrega de armas escenificada el 8 de abril del año pasado y del que este domingo se cumple un año.

El autor asegura que la colocación invertida del hacha, símbolo de ETA, representa el final de una época histórica. La culminación de un árbol en su mango lo relaciona con el propio origen del mismo, el tronco de un árbol, en el que vuelve a integrarse. Recuerda Jauregi que históricamente el árbol ha sido el símbolo en el que como en el Árbol de Gernika se reunían los representantes de las instituciones vascas. Así ocurría también en otras regiones europeas, como en París y Sant Gervasio, en Alsacia o en Normandía.

«Aparato diplomático»

La Fundación de Víctimas del Terrorismo ha emitido un comunicado en el que muestra su repulsa a su instalación, así como al acto de conmemoración del “presunto y propagandístico” desarme de ETA. Asegura que autorizar una escultura como ésta, en la que se hace referencia al anagrama de ETA, un hacha entrelazada por una serpiente, supone un menosprecio a las víctimas de la banda al mismo tiempo que “normaliza” a la banda terrorista. Recuerda que el alcalde de Bayona, Jean René Etchegaray ya participó en el desarme de hace un año y en todo este tiempo ha actuado “prescindiendo de la más mínima sensibilidad hacia las 856 personas asesinadas por ETA y a los miles de heridos y extorsionados”, asegura la presidenta de la AVT, Mari Mar Blanco. Añade que de este modo se contribuye a una de las finalidades del entorno de la izquierda abertzale “falsear la historia”.

También desde el Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, COVITE, se han urgido al Ejecutivo de Mariano Rajoy a intervenir y a “desplegar su aparato diplomático” para presionar al Gobierno francés para que impida la colocación de la escultura para “conmemorar el falso desarme”. En un comunicado se ha preguntado si Francia aceptaría que se colocara una esvástica invertida para conmemorar el final del Holocausto, “lo que resulta inconcebible con cualquier vulneración grave de los derechos humanos se convierte en aceptable si la protagonista es ETA”, han denunciado desde Covite.

El colectivo de víctimas ha criticado que el Gobierno de España esté permitiendo “que ETA marque los tiempos y sea protagonista de su supuesto final”.
La instalación de la escultura se engloba dentro de unas jornadas que el movimiento ‘Bake Bidean’, impulsor de la mediación de los llamados ‘Artesanos de la Paz’ para el desarme de ETA ha organizado desde hoy y hasta el domingo. En ellas se analizan los pasos dados en este año desde que ETA escenificó el desarme en Bayona.