La Mesa del Parlament se ha reafirmado en su decisión de que el ex presidente de la Generalitat Carles Puigdemont pueda delegar su voto en otro diputado de JxCat, decisión que ya se ha aplicado en el pleno de este jueves. La tarea ha recaído en la portavoz del partido, Elsa Artadi, que ha emitido también los votos de Jordi Sánchez, Jordi Turull y Josep Rull para rechazar la petición de comparecencia del presidente de la cámara, Roger Torrent, planteada por C’s.

Una decisión que ahora devuelve la pelota al tejado del Tribunal Constitucional, por lo menos a juicio del PSC, que no presentará recurso de amparo ante el alto tribunal por entender que el TC «ya se pronunció» con las medidas cautelares dictadas antes del intento de investidura de Puigdemont, por lo que ahora debería hacerlas efectivas anulando la delegación de voto. Los grupos de C’s y PP, por su parte, están estudiando la posibilidad de presentar recurso de amparo.

La Mesa aceptó el martes la delegación del voto del ex presidente catalán, actualmente preso en Alemania a la espera de que un juez del país decida sobre su extradición, pero Ciudadanos, PSC y PP lo impugnaron presentando un recurso cada uno para que el órgano rector reconsiderara su decisión. La oposición recordó entonces las medidas cautelares dictadas por el Tribunal Constitucional, que niega expresamente la delegación de voto a los diputados sobre los que pesa una orden de busca y captura, como es el caso de Puigdemont.

Los letrados del Parlament advirtieron de que la delegación del voto podría contravenir el auto del Tribunal Constitucional

En una reunión de la Mesa de este mismo jueves antes del pleno, la mayoría que forman JxCat y ERC en la Mesa han decidido rechazar estas reconsideraciones y reafirmar el voto delegado de Puigdemont. JxCat registró el 28 de marzo la petición de Puigdemont de delegar su voto en todos los plenos del Parlament, por lo que Ciudadanos pidió un informe jurídico a los letrados de la Cámara porque consideró que existían dudas de que pueda hacerlo.

En su informe, los letrados del Parlament advirtieron de que la decisión de delegar el voto podría contravenir el auto del Tribunal Constitucional del 27 de enero que estableció que «los miembros de la Cámara sobre los que pese una orden judicial de busca y captura e ingreso en prisión no podrán delegar el voto en otros parlamentarios». El bloque independentista argumenta, sin embargo, que una vez preso, a Puigdemont se le debe aplicar la doctrina del Tribunal Supremo, que avaló la delegación de voto de los diputados en prisión preventiva.

En virtud de la misma resolución, los letrados también avisaron de que podría quedar anulada por la justicia cualquier votación del Parlament en la que el voto de Puigdemont sea clave para decantar las mayorías de la Cámara. Los temas del pleno de este jueves son ordinarios, pero el voto de Puigdemont podría ser decisivo en una futura sesión de investidura.

JxCat defiende que Puigdemont puede delegar su voto sin generar problemas legales porque ha pasado a disposición judicial y está privado de libertad, mientras que la oposición interpreta que el expresidente está huido de la justicia y recuerda que pesa sobre él una euroorden todavía no resuelta.

Al inicio del pleno, el presidente del Parlament ha anunciado las delegaciones de voto incluyendo en esta ocasión el de Puigdemont, que delega en la portavoz de JxCat, Elsa Artadi.